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El día que Porvenir salió a defender su nombre original

Por La Prensa Austral Domingo 24 de Abril del 2016

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– En 1929, Carlos Menéndez Behety, hijo del pionero español, solicitó a Enrique Bermúdez, ministro del Interior del gobierno del Presidente Carlos Ibáñez del Campo, que el Poder Ejecutivo patrocinara un proyecto de ley para modificar el nombre primario de la ciudad fueguina por el de “Puerto José Menéndez”, con motivo de homenajear y celebrar el cincuentenario de la llegada a Chile del inmigrante asturiano.

Antiguas y recientes publicaciones se han referido a un personaje que concita diversas reacciones en los habitantes de la zona austral: el pionero español José Menéndez Menéndez, nacido en Asturias en 1846, el cual llegó a Punta Arenas en 1875, después de haberse estrenado como comerciante en La Habana y Buenos Aires. Tenía 29 años y se dice que era ambicioso. Junto a Mauricio Braun, llegó a ser casi el dueño de la Tierra del Fuego. Aunque las leyes de colonización permitían a los extranjeros tener máximo 30 mil hectáreas, él tuvo millones.

Sus detractores lo detestan y sus prosélitos, los menos, le rinden culto.

Hurgando los antiguos sucesos de este sur extremo, encuentro una publicación de Mateo Martinic Beros, Premio Nacional de Historia, que se refiere a acontecimiento que puso en pie de guerra a los habitantes de la vecina orilla, cuando la capital de la provincia de Tierra del fuego estuvo a punto de perder su nombre, curiosidad incluida igualmente en el libro “Porvenir”, del escritor fueguino Carlos Garay Miranda.

Se manifiesta que familiares del colono español, como asimismo altos ejecutivos de sus empresas, al promediar la década de 1920, se aprestaron a celebrar jubilosos el quincuagésimo aniversario del su arribo e instalación en Punta Arenas, expresando que “merced a su inteligencia, tenacidad, visión y empuje, había llegado a ser uno de los más importantes empresarios del territorio magallánico y, como tal, factor determinante de su impresionante adelanto en todo sentido a lo largo de más de cuatro décadas”.

Perpetuar la memoria

Por esta razón, determinaron que era el momento más adecuado para hacerle un expresivo reconocimiento público con un gesto que perpetuara su memoria. Entre otras ideas, alguien tuvo la no muy  buena sugerencia que se le diera el nombre de “José Menéndez” al puerto de Porvenir, capital de la provincia de la Tierra del Fuego chilena. La propuesta prosperó, sabiendo con certeza que ello tendría la más dura barrera de la comunidad magallánica, dadas las amargas circunstancias en que se había desarrollado uno de los capítulos de la colonización pastoril en la isla, protagonizados justamente por emprendimientos económicos vinculados directa o indirectamente con el hispano.

El comentario en cuestión dice textualmente: “De allí que los hechos de Menéndez, como los propios de todo capitán de empresa de un período como lo había sido el de la colonización territorial, si habían despertado la admiración y el aplauso de muchos, habían generado también sentimientos de rechazo y resquemor que, justificado o no, habían sido recogidos por la tradición regional y de cualquier manera empañaban su memoria”.

La familia de Menéndez y los ejecutivos de sus empresas, se empeñaron en llevar adelante la iniciativa, teniendo la convicción que esta correspondía a un anhelo justiciero y, eludiendo el conducto regular del territorio se realizó un trámite directo a nivel superior en el gobierno de la época en la capital.

Un amigo en el gobierno

Carlos Menéndez Behety, hijo de José, en el año 1929, habló con su amigo Enrique Bermúdez, ministro del Interior del gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, para solicitarle que el Poder Ejecutivo patrocinara un proyecto de ley con el cual se pudiera llegar a cristalizar el propósito que los desvelaba.

Todo resultó a pedir de boca y el día 12 de septiembre, el secretario de Estado le comunicó por carta a su amigo que el Primer Mandatario había dado su visto bueno al proyecto y solicitaba antecedentes biográficos sobre el pionero español para cimentar en forma legal la propuesta.

Los informes solicitados fueron remitidos al Palacio de la Moneda por carta del 25 del mismo mes. Una vez recibidos, el ministro del Interior dispuso la preparación del mensaje, lo que hizo saber a Menéndez por carta del 2 de octubre, agregando textualmente:

“Sólo me resta manifestarle que he tenido gran placer en intervenir en estas gestiones que tienen por objeto perpetuar la memoria de un eminente servidor público que tan poderosamente contribuyó al desarrollo austral del país. S.E., como te manifestaba en mi carta del 12, ha estado en perfecto acuerdo conmigo para el despacho de este mensaje, comprendiendo que es obra de buen gobierno rendir justo homenaje a los hombres que, como Don José Menéndez, dedicaron su vida entera al progreso y bienestar del país”.

La documentación fue enviada al Parlamento, con las recomendaciones del caso por parte del Presidente de la República, el cual, luego de hacer una relación sucinta de los emprendimientos del pionero, concluía:

“En consecuencia, como un acto de justicia y de reconocimiento público de los méritos de Don José Menéndez y como un ejemplo para la juventud, digno de imitar por la constancia, el carácter y el esfuerzo puesto al servicio de la civilización y progreso del territorio de Magallanes y para perpetuar su nombre en la región donde desarrolló sus colosales energías y actividades.

PROYECTO DE LEY

“ARTICULO ÚNICO: Como un homenaje  a  la  memoria  de  Don José Menéndez, por la grandiosa  obra realizada en el Territorio de Magallanes, el puerto de Porvenir se llamará desde esta fecha de la promulgación de esta Ley: “PUERTO JOSE MENEDEZ”.

Recibidos los antecedentes en el Congreso, de su admisión se dio cuenta en la sesión de la Cámara de Diputados del día 22 de octubre incorporando la materia a la tabla para ser tratado el tema en la sesión del 13 del mes siguiente.

Voces de protesta

Tratándose de un tema de relevancia regional, la noticia explotó en los medios informativos con amplios comentarios al respecto, especialmente en Porvenir, cuyos habitantes de inmediato levantaron sus voces de protesta ante este verdadero “atentado” en contra de su localidad.

Se comenta que el que habría llevado esta infausta noticia a la capital fueguina, fue el prestigioso vecino José Covacevich, el cual habría viajado especialmente desde Punta Arenas, al conocer la información y organizar de inmediato un rechazo popular a la medida.

El día 26 de octubre, dos establecimientos comerciales se vieron abarrotados de público, no para adquirir mercaderías, sino para enterarse y comentar este terrible proyecto de ley que no tenía el más mínimo gesto de aprobación de los porvenireños.

Los negocios fueron los de propiedad de Covacevich y de Vukasovic & Radmilovic, en cuyo seno comenzó a gestarse la idea de organizar una asamblea pública para protestar en contra de la iniciativa.

Los ánimos estaban caldeados y las voces se elevaban en son de reclamo, destacándose Covacevich, Mariano Mimica, Miguel Kovacic, Antonio Cvitanic, Esteban Vukasovic, Juan Radmilovic, José Brstilo, Antonio Bonicioli, José Covacevich –hijo-, el doctor Juan Garafulic, Santiago Gómez y Pedro Amalio Muñoz, entre otros.

Mitin y descontento

La tarde fueguina fue testigo del mitin, en el cual dieron a conocer su descontento, en sendos discursos, Pedro Amalio Muñoz, Manuel Andía y Clodomiro Gómez.

Se encargó para redactar las conclusiones de la asamblea a Muñoz Gómez, José Covacevich -hijo- y el doctor Garáfulic, las cuales condensaron en una sola idea: pedir al Presidente de la República que se rechazara el cambio de nombre para el pueblo y, que si se deseaba mantener la idea, que se prefiriera el nombre de otros personajes que sí lo merecieran.

La historia continúa porque el día 13 de noviembre el proyecto debía ser conocido por la Cámara de Diputados. La iniciativa fue defendida por el diputado Angel Custodio Vicuña, siendo impugnado por Ignacio Urrutia Manzano, interviniendo otros parlamentarios, muchos de los cuales estaban en contra del proyecto, por lo cual se determinó devolverlo a la comisión de Gobierno Interior.

Se conocieron nuevas opiniones públicas por la prensa, entre ellas la Luis Risopatrón, acreditado geógrafo nacional, el cual apoyó mantener la denominación de Porvenir y, al mismo tiempo, sugirió reservar el nombre de José Menéndez para un nuevo poblado que se fundara en el futuro en el territorio magallánico.

Proyecto postergado

El proyecto acabó por ser postergado frente a materias de mayor interés y urgencia y fue archivado al ser constatada su impopularidad. No obstante ello, en el mes de diciembre, la poderosa casa Menéndez Behety, intentó todavía dar nueva vigencia a la iniciativa tratando de conseguir un cierto número de firmas de adhesión pero esta gestión resultó infructuosa.

En Porvenir, lo más distinguido de su vecindario se mostró definitivamente en contra de cualquier cambio de denominación para su pueblo y, de esta manera, el proyecto impulsado por la importante sociedad mercantil, ganadera e industrial, no tuvo destino y acabó por olvidarse al cabo de un tiempo, concluyendo como un episodio curioso y anecdótico para la localidad, cuyo nombre Porvenir fue preservado gracias al afecto y fervor de sus habitantes.