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El renacer del edificio de la Sociedad de Instrucción Popular para los nuevos desafíos del país

Por La Prensa Austral Viernes 13 de Mayo del 2016

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Producto del deterioro por el paso del tiempo y en gran medida por el aluvión de 2012, el edificio de la Sociedad de Instrucción Popular, en Avenida Colón 956, fundado en 1910 requirió un completo trabajo de recuperación patrimonial. El desafío era enorme. Había daños estructurales en el piso, socavamiento de la techumbre, corrosión, entre otros, y por eso se necesitó una inversión de 140 millones de pesos, los que fueron aportados por la misma sociedad y por el Consejo de la Cultura y las Artes, en porcentajes iguales.

Pero tras tres años de trabajo, por fin el centro pudo abrir sus puertas a la comunidad. Y la alegría y orgullo era indisimulable para los integrantes de la sociedad, encabezados por su presidente Alexis Cabrera Vallejos, y también por el gran invitado al acto, el Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, el profesor Luis Riveros Cornejo.

La arquitecto Yasna Lara explicó que el plan de recuperación patrimonial fue parte de un proyecto de concurso de fondos del patrimonio cultural 2015, que permitió restaurar 24 edificios históricos de Chile, en particular este recinto, por su valor educacional, cultural, artístico y social.

Previamente a esta presentación, Washington Gómez y Juan Carlos Aguilar hicieron un resumen histórico del recinto, el rol que cumplió en el contexto de la primera década del siglo XX y cómo esta labor fue fundamental en el desarrollo educacional de la sociedad magallánica, que apostaba por una educación laica y gratuita. Pero además, el centro se convirtió en un espacio para la cultura, las artes, el encuentro, el intercambio de ideas; en el fondo, en un espacio para construir sociedad. Y eso es lo que se pretende recuperar, más allá del espacio físico.

En ese sentido, el presidente de la Sociedad de Instrucción Popular, Alexis Cabrera explicó que “estamos desarrollando un cronograma anual en conjunto con el Consejo Nacional de la Cultura para establecer qué tipo de eventos haremos, lo que creo que estará materializado en tres semanas más y por otro lado, la institución masónica va a proponer diferentes plataformas para poder conversar lo que significan los nuevos cambios que se están acercando en la institucionalidad nacional. Básicamente será una instancia para compartir distintos puntos de vista, complementarlos, escucharnos, que es algo que nos falta mucho: escuchar las diferentes opiniones, posiciones, que tiene cada uno de los ciudadanos y la idea es que esta sea una plataforma, persiguiendo el mismo sentido que tiene desde el comienzo y la tarea que nos dejó nuestro gran maestro, que es realzar, preocuparse y trabajar por la educación cívica”.

Contribución al humanismo

El Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Luis Riveros Cornejo reconoció haber sentido mucha tristeza cuando vio las condiciones en que quedó el edificio producto de la fuerza de la naturaleza. Por eso, su alegría fue mayor al asistir a su reapertura, especialmente por la contribución que podrá hacer a lo que es, según su visión, los grandes desafíos que tiene la sociedad chilena.

“Me parece muy importante que este sea un espacio abierto para la ciudadanía, para la cultura, el arte, y eso es fundamental, porque así más humanismo hacemos. Creo que es muy importante recuperar la raíz educativa que tuvo esta Sociedad de Instrucción Popular en esta casa y que en ese entonces, era dar cursos para enseñar a leer y escribir, dictar matemática básica, enseñar dibujo. Hoy no es la labor que le corresponde a una sociedad como ésta, pero sí podemos hacer una contribución muy importante en la formación ciudadana, y creo que eso está muy en el espíritu en la tarea que debe tener la masonería en la sociedad chilena: educar ciudadanos con vocación de participación, con vocación de deberes, con vocación de entendernos todos como un grupo humano que tenemos que seguir adelante”, desarrolló el ex rector de la Universidad de Chile.

Riveros estima que el desafío actual es muy similar al que hubo en los albores del siglo XX, cuando surgió la Sociedad de Instrucción Popular, porque “en ese entonces también había frustración, desencanto, porque según muchos, al país le iba muy bien, pero cuando se miraba a las personas, no le iba tan bien, un poco lo que nos pasa hoy día con los temas distributivos. Y también había esta sensación de que era Santiago contra las regiones, que tampoco ha desaparecido totalmente. Hoy vivimos días muy parecidos. Yo sostengo que vivimos una crisis política muy intensa, que no sabemos cómo vamos a abordar. Pero lo que no tengo ninguna duda es que de la manera que se aborde, necesita una ciudadanía distinta: más comprometida y participativa, y eso es lo que tenemos que recuperar. Eso nos permitirá, como un siglo atrás, cambiar la Constitución, que se hicieran reformas importantes en política social, educacional; se logró sacar al país de esa sensación de frustración que se veía a comienzos del siglo XX. Creo que tenemos que ser capaces de articular lo mismo, pero primero tenemos que mirarnos como país, no sólo como región, para dónde vamos y cuáles son cada uno de los compromisos que tenemos que adquirir con el proyecto nacional”.

Críticas a la
sociedad actual

Luis Riveros no escondió su postura crítica hacia la situación actual del país, no tanto desde el punto de vista político o educacional, sino principalmente, a lo social. Por eso, estima que ve a la ciudadanía “muy activa en demandar cosas, demandar derechos; pero muy inactiva en asumir deberes. Por ejemplo, el deber que tenemos todos, de ir a votar. Probablemente tienen gran responsabilidad los políticos, que no han hecho atractivo el rol que tienen que asumir en la sociedad, pero creo que tenemos una ciudadanía muy pasiva, muy activa en defender cosas. Pero también una ciudadanía que la hemos convencido que somos un país muy exitoso y pregunta dónde está lo mío. Y por lo mismo, hemos desarrollado una cultura muy materialista, muy inmediatista, y los jóvenes han aprendido que la gente se mide por lo que tiene, no por lo que es.

“Y eso evidentemente nos ha llevado a una situación de crisis política y en mi opinión, de crisis institucional. Pero eso requiere mejorar al hombre y la mujer chilenos, no para que vean estas cosas de distinta perspectiva, para que aprendamos todos que tenemos que cumplir algunos deberes para exigir derechos y para que también aprendamos que los proyectos nacionales no son simplemente iniciativas que se concreten lo más rápido posible, sino que son grandes sueños en los cuales tenemos todos que participar”, explicó finalmente Riveros.