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El tiempo y el trabajo: los enemigos silenciosos de la alimentación saludable en Magallanes

Por La Prensa Austral Domingo 7 de Agosto del 2016

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La alimentación saludable es uno de los conceptos que ha marcado la pauta noticiosa en las últimas semanas, debido a los altos indicadores de obesidad especialmente en Magallanes y la entrada en vigencia de la Ley de Etiquetado. En medio de este debate, son muchos los que se quejan porque no pueden comer sano, debido a factores de tiempo y económicos en los cuales las personas aseguran querer y no poder.

Es evidente que la cantidad y calidad de los alimentos es de suma importancia en estos días, sobre todo para poseer un peso adecuado y una salud compatible con el organismo, pero cabe preguntarse: ¿Realmente estamos comiendo lo suficientemente bien?

Es que, con el pasar de los años, nos ha costado llevar una vida más relajada, ya que los extensos horarios de trabajo y que sólo llegamos a dormir a los hogares nos han hecho cambiar nuestra manera de pensar y de reaccionar ante el cuidado corporal de nuestro organismo. El gran dilema de la mala alimentación tiene que ver con productos que aportan una alta cantidad calórica y de grasas saturadas, lo cual ayuda a desarrollar sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 2 e hipertensión.

Para la nutricionista del Centro de Tratamiento Integral de Obesidad (Cito) de Clínica Magallanes, Cherie Nuñez, esto corresponde a un reflejo de una sociedad con ritmo de vida vertiginoso. “Hoy en día, las personas andan con horarios acelerados y no tienen ni dedican su tiempo para las comidas principales que son desayuno, almuerzo, once y cena. Generalmente, se saltan el desayuno por no tener hambre o porque están con falta de tiempo y luego pasan a la siguiente comida que es el almuerzo y, como ya están con más apetito, incluso llegan a comer hasta el doble para saciar el hambre que presentan durante la mañana”.

Según la especialista en nutrición, el consejo que les otorgaría a quienes se sienten identificados por no poder llevar una vida saludable es: “Dedíquenle tiempo a sus comidas, no saltarse los horarios ni pasar más de cuatro horas sin recibir alimento, de lo contrario el metabolismo no funciona y se asimilan más rápido lo que se ingiere y esto lleva a la larga a presentar enfermedades asociadas al metabolismo como obesidad, diabetes, hipertensión y colesterol elevado”.

Y para que los papás no cometan el mismo error con sus hijos, la nutricionista agrega: “Deben planificarse bien con los horarios de alimentación y estudios y crear un hábito desde pequeños en el cual respeten sus cuatro comidas primordiales, por lo mismo las personas tenemos un reloj biológico y éste es muy sabio ya que requiere que durmamos bien para descansar y así al otro día no despertarnos con tanta ansiedad de comer productos dulces que nos llevan a consumir más. Debemos aplicar la frase ‘Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo’”.

Además la nutricionista explica que la alimentación debe ser supervisada y controlada durante las vacaciones de invierno, sobre todo las de invierno.

“En vacaciones de invierno, normalmente el hábito de los niños cambia absolutamente, por lo general, se despiertan a las 12 del día, se saltan el desayuno, se juntan con los amigos, no comen a sus horas y la idea es que deben de tener el mismo hábito durante la temporada escolar, por lo cual no deben quedarse sin desayuno, comer algo liviano a media mañana, almorzar y luego de ello darles colaciones saludables, tales como un sándwich de pan de molde, una fruta o un yogurth y no dejar de cenar. Los niños además como se acuestan tan tarde, otorgarles una colación nocturna en base a un yogurth, pero que no pasen muchas horas sin alimento”.