Necrológicas

En su planta pesquera velan féretro de Hitoshi Hanaoka

Por La Prensa Austral Jueves 11 de Agosto del 2016

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Operarios exteriorizaron su pesar y destacaron que él mismo les enseñó a trabajar en el rubro.

Un centenar de trabajadores desfiló ayer frente al féretro de Hitoshi Hanaoka, para tributar una sentida despedida al empresario pesquero, quien desde ayer está siendo velado en las instalaciones de la empresa Hanamar, en Río Seco, a metros de donde perdió la vida este miércoles por inmersión, mientras realizaba tareas de recolección de la alga huiro. Los restos del reconocido industrial serán cremados, y parte de sus cenizas serán trasladadas a Japón donde reside su única hermana.

Un hondo pesar reinaba ayer en las instalaciones industriales de Río Seco, donde cerca del mediodía llegó el féretro de Hanaoka, siendo velado en el casino de la planta. Lentamente comenzó a repletarse el salón, principalmente con trabajadores, quienes interrumpieron su jornada laboral para entregar una palabra de consuelo a María Aguilante, actual pareja del empresario, quien fue testigo este miércoles de los denodados esfuerzos desplegados por personal del Samu para recuperar del paro cardiorrespiratorio a su compañero de los últimos años.

Así lo señaló Katherine Alvarado, hijastra de la víctima, quien además agradeció las muestras de afecto y cariño que han recibido como familia, mensajes de aliento que han contribuido en apoyar a su madre, quien aseguró está enfrentando un profundo dolor ante la inesperada pérdida.

Detalló que hace una década su madre y el empresario iniciaron una relación sentimental, luego de que Hanaoka se divorciara de su matrimonio.

Acotó que los restos mortales serán cremados, y que sus funerales se realizarán mañana sábado, en un horario a confirmar, y se espera que el responso pueda hacerse en la capilla de Río Seco.

Trabajadores

A través de las redes sociales, en particular del Facebook de La Prensa Austral, se expresaron más de un centenar de comentarios que expresaban el sentir ante tan repentino deceso. En su mayoría, eran personas que aseguraban haber sido o ser trabajadores de la pesquera Hanamar.

Manuel Salinas admitió llevar más de 9 años como trabajador temporero de Hanamar, reconociendo que Hanaoka era un “empleador que daba el ejemplo”, recordando que en las diferentes faenas del procesamiento de erizo blanco y negro, era él quien enseñaba cómo realizar las tareas.

“Me acordé la última vez que lo vi, nos encontramos lavándonos las manos antes de entrar a la planta, él siempre era así, estaba todo el día dando vueltas por todas partes, miraba lo que se hacía, y si algo había que hacerlo, él mismo no tenía problema en ponerse guantes y ponerse a trabajar con su gente”, evocó.

“Llevaba tantos años en Chile, que su forma de hablar ya estaba ‘chilenizada’, era simpático oírlo hablar”, comentó Ana María Castro, otra de las trabajadoras que llegó al velorio, quien además aseguró que nunca escuchó gritar o insultar a nadie a su empleador, pese a lo cual considera que todos lo miraban con mucho respeto, “debe haber sido porque él les dio trabajo a personas que en otras partes no le darían, todos le agradecíamos mucho eso”, complementó.

Finalmente, Felipe Ulloa, precisó que esta era la primera temporada que trabajaba en Hanamar, y si bien indicó no haber conversado con Hanaoka, sí admitió que le llamó la atención el pesar generalizado que entre sus compañeros de faena provocó su muerte. “Estábamos trabajando cuando pasó el accidente, salimos todos a ver, algunas compañeras lloraban con mucha pena (…) cuando volvimos, ya para buscar nuestras cosas e irnos, todos conversaban lo triste de lo que había pasado, asegurando que no merecía morir de esa manera, aunque otros valoraran que partiera haciendo algo que le gustaba tanto hacer”, concluyó el operario.