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Es momento que los políticos pidan perdón

Por Carolina Goic Domingo 8 de Mayo del 2016

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Venimos a acompañarlo en este último viaje que lo instala de manera definitiva en la historia grande de Chile, hoy la patria lo recibe como uno de sus padres, como uno de sus más grandes hombres, aquellos que tienen la capacidad de interpretar su tiempo y a su gente.

Su labor no fue fácil, fue un camino lleno de trabas e incertidumbres, donde Ud. tuvo el coraje de defender lo alcanzado con la fuerza de las ideas y con la convicción de un verdadero demócrata. Un cuarto siglo después, no hay joven que no haya nacido en democracia.

En tiempos en que la clase política se encuentra profundamente cuestionada, su ejemplo ha sido como un bálsamo de esperanza, porque Ud. siempre creyó en la política como el espacio donde se construye los vínculos de una sociedad hacia el bien común. Aquella política sin adjetivos, ni popular ni protegida, sino en la política a secas en la que participamos libremente para elegir a nuestros representantes.

Don Patricio, hoy día los desafíos son otros, y quienes recogemos su legado, debemos tener la estatura moral que Ud. tuvo para asumirlos. La buena política, aquella que Ud. tanto defendió y a la que dedicó toda su vida, pasa por uno de sus peores momentos. Mucha gente ya no nos cree, y sé que eso lo tenía triste y preocupado, en momentos en que resulta más fácil atacar que construir. Nuestro deber es recuperar la confianza de los chilenos y chilenas, de aquellos comunes y corrientes, esos que madrugan y trabajan con esfuerzo día a día y que están decepcionados muchas veces de lo que estamos ofreciendo como clase política.

Es por eso que hoy, yo quiero asumir solemnemente un compromiso, es el compromiso de tomar el camino difícil. Los demócrata cristianos, Presidente, trabajaremos incansablemente para recuperar de cara a la gente, el prestigio de la vocación pública.

Asumiremos el deber histórico de fortalecer las instituciones de la República mediante la probidad, la austeridad y la transparencia, aquí estamos todos Presidente, aquí está su partido, vivo, atento, presente en cada rincón del país, asumiendo el desafío de interpretar a millones de chilenos y chilenas, propiciando los cambios que necesitamos, buscando hacer de la justicia social no sólo una frase, sino una realidad.

Así como Ud. lo hizo, demostrando la importancia de ser coherente en la vida personal y en la vida pública, donde Ud. no tuvo nunca dobleces. Ese es el ejemplo, esa es la senda que nos comprometemos a seguir.

Hoy lo homenajean miles de chilenos, aquellos que lo acompañan en las calles, pero también aquellos que han presenciado este momento desde sus hogares, en todas las regiones de Chile, también en mi querida Magallanes.

Hoy Chile es uno, Ud. nos vuelve a unir, hoy Chile es uno solo también para despedirlo Presidente. Yo tenía 17 años cuando escuché su discurso en el Estadio Nacional, y hoy quiero repetir las palabras que entonces sentí que Ud. me decía a mí. “Chile es la tierra de nuestros padres, es la tierra de nuestros hijos, a esta tierra tan amada de nuestros padres, le debemos gratitud y respeto.

Cuando veníamos caminando acompañándolo, salió mucha gente espontáneamente a la calle, algunos nos decían, aprendan, nos gritaban: “¡Aprendan, aprendan de Don Patricio!”, un hombre que fue capaz de pedir perdón, de pedir perdón por los horrores de la dictadura y violaciones a los Derechos Humanos.

Yo hoy, con esa misma humildad, con mucho más ante Ud., ante todos los que estamos aquí acompañándolo, también creo que es momento en que los políticos pidamos perdón, perdón por no haber actuado a tiempo, perdón por los abusos de poder, perdón por las faltas de ética, perdón por haber a veces traicionado la confianza de aquellos a quienes representamos, sirviendo otros intereses y no los de la familia, las de los chilenos y chilenas….Pedir perdón y esperar poder seguir su ejemplo, aprender y comprometer hoy día un Nunca Más, que nunca más la política en nuestro país sea degradada, que nunca más la política deje de ser esa actividad de hombres y mujeres libres y honestos y comprometidos, ese es nuestro compromiso hoy día Presidente.

¡Descanse en Paz!