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“Fundación Omora no ha adquirido terrenos. Todos los bienes nuestros son públicos, porque dependemos de la Umag”

Por Andrea Coñuecar Domingo 22 de Mayo del 2016

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Con antecedentes en mano, el biólogo y académico de la Universidad de Magallanes Ricardo Rozzi Marín -junto a la profesional del Instituto de Ecología y Biodiversidad, Verónica Morales Ibáñez- respondieron a los cuestionamientos que un grupo de integrantes de la comunidad yagán de Puerto Williams formularon hace una semana, en relación al trato de “privilegio” que otorgan instituciones que representan  al Estado chileno (entre ellas el Ministerio de Bienes Nacionales) a entidades público-privadas como la Fundación Omora.
María Luisa Muñoz, una de las integrantes de la comunidad apuntó a dicha instancia científica -que opera al alero de la Universidad de Magallanes- de ser en forma sucesiva beneficiaria directa de terrenos que “sin mayores tramitaciones” son otorgados para la divulgación científica. Una realidad que para algunos integrantes “no se condice con la situación de los descendientes de pueblos originarios que habitan la Provincia Antártica, para quienes siempre se exigen tramitaciones mayores en la regulación de terrenos”.
En este aspecto, Rozzi aclaró que la Fundación Omora nunca a accedido al otorgamiento de terrenos, ocupando actualmente en calidad de “concesión” alrededor de 663 hectáreas, extensión que el académico calificó de “mínima”, en relación a las que son otorgadas a otras entidades privadas.
“La Fundación Omora no ha adquirido terrenos y todos los bienes nuestros son públicos, porque dependemos de la Universidad de Magallanes y el rector Juan Oyarzo es quien -en esta última instancia es responsable por ello- porque nosotros dependemos de la Vicerrectoría Académica. Los terrenos en los que hemos desarrollado investigación, alcanzan alrededor de 1000 hectáreas, de las cuales 405,  fueron entregadas en concesión a la Fundación Omora. Si se compara esa cantidad, con las concesiones que se han entregado a otras entidades privadas -tales como la Concesión a WhaleSound S.A.-, son mínimos los terrenos donde podemos impulsar nuestras investigaciones”, afirmó en tono enfático, el académico de la Umag.
En la misma línea, el investigador afirmó que la condición en que administran terrenos públicos data de los años ‘90 en una concesión que está pactada con el Ministerio de Bienes Nacionales con un plazo de 25 años.
“Estamos administrando terrenos públicos, porque somos una Universidad pública, asociada con la Fundación Omora, que es la instancia que nos permite generar investigación, al igual que lo hacen otras entidades académicas. Esta concesión es a 25 años y es gratuita, viene de los años ‘90’ y es exclusiva de la Universidad de Magallanes, con el propósito de hacer cultivo de peonías y exportar las flores”, remarcó.
“Por otro lado, nuestros terrenos son mucho más pequeños que las adquisiciones de privados en la isla Navarino. Somos 300 veces más pequeños que el Parque Karunkinka, quienes ocupan prácticamente 300 mil hectáreas”, afirmó.
Islas Diego Ramírez
Consultado por la solicitud que la Fundación Omora habría efectuado al Ministerio de Bienes Nacionales para obtener la  anexión de las Islas Diego Ramírez a la Reserva Cabo de Hornos (donde la instancia realiza investigaciones científicas), Rozzi precisó que dicho ofrecimiento vino desde el estado chileno.
“Islas Diego Ramírez es una autodestinación del Ministerio de Bienes Nacionales a la conservación, donde se pidió ayuda a la Universidad de Magallanes, para hacer investigación. Acogimos esa invitación del estado chileno para reforzar la investigación científica -que es nuestra área- pero nosotros no la intencionamos”, subrayó Rozzi.
Relación con
comunidad yagán
Ricardo Rozzi y Verónica Morales afirmaron que las acciones que desarrolla la Umag -a través de la Fundación Omora y otros programas de investigación en curso- siempre han considerado la visión de la comunidad yagán, con quienes han desarrollado un trabajo conjunto en el ámbito educativo.
“El Parque Omora es usado como una sala de clases al aire libre. Todos los libros que se  realizan con la comunidad yagán son donados a ellos. Cristóbal Raín, Martín y Julia González, han hecho clases en nuestros talleres -adscritos a la Umag- porque creemos en los múltiples saberes”, afirmaron Rozzi y Morales.
En este punto, señalaron al presidente de la comunidad Indígena yagán José Germán González, con quien afirmaron haber desarrollado el vínculo hacia el trabajo conjunto desplegados con dicho pueblo originario.