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Fundación que apoya a niños con “enfermedades catastróficas” solicita apoyo financiero para construcción de centro abierto

Por La Prensa Austral Lunes 12 de Diciembre del 2016

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Roberto Martínez Arriaza
rmartinez@laprensaaustral.cl

Francisco y Guillermo Quezada, hijos de Viviana Ardiles padecen una extraña enfermedad denominada Púrpura Trombocitopénica, trastorno de la sangre que provoca la formación de coágulos en pequeños vasos sanguíneos alrededor del cuerpo, llevando a un bajo conteo plaquetario. A raíz de esto y del sentimiento de temor, abandono y el alto costo que esta situación les ha generado, es que Viviana decidió crear una fundación con el fin de aplacar el dolor de las familias que viven esta misma condición de enfrentar una “enfermedad catastrófica”.

“Esta fundación nace desde el seno del dolor, sobre todo cuando hay un ser querido porque nace el miedo, la incertidumbre y el abandono. Son cosas que hay que vivirlas para poder entenderlas. Apuntamos a levantar al caído, al enfermo y al más pobre entre los pobres. Cuando una persona se enferma con estas enfermedades catastróficas se enferma el alma, el bolsillo y queda totalmente en abandono la persona”, afirma.

La Fundación Francisco Lorca fue creada en 2015, pero se constituyó con personalidad jurídica el 19 de febrero de este año, y su directorio está integrado por Viviana Ardiles como presidenta, Cedric Twyman como vicepresidente y Eduardo Ruiz como director comercial.

No obstante, y a pesar de la buena intención que surge bajo esta agrupación, el sustento económico es la principal piedra de tope a la hora de comenzar a brindar el apoyo que requieren los pacientes a los cuales están enfocados, por lo que realizan el llamado, principalmente al sector empresarial de la región, a conocer el trabajo que llevan a cabo y a contribuir monetariamente con el propósito que pretenden desempeñar.

“Acá faltan recursos y estamos en la búsqueda de ayuda económica para poder asistir a las personas más vulnerables, que en cierto sentido son los niños de entre 6 y 12 años. Queremos sensibilizar al empresario. Contamos con leyes que les favorecen a ellos para poder hacer un aporte y disminuir la larga espera y el constante sufrimiento de las familias, que van como muriendo a pausas. Estamos apurando las gestiones para poder llegar a estos muchachos”, prosigue la presidenta de la fundación.

Asimismo, Ardiles explica que han estado en conversaciones con la seremi de Bienes Nacionales para poder obtener un espacio físico que tendrá como finalidad convertirse en un centro abierto para que los niños tengan la tranquilidad y el amparo que requieren en este proceso. Además, enfatiza que se está construyendo una red de apoyo con el área de la Salud, para poder contar con médicos, psicólogos, asistentes sociales, y profesionales que aporten con sus conocimientos.

“Ya tenemos una conversación pendiente con Claudio Arriagada que es el director del Hospital Clínico, además también estamos en contacto con los laboratorios farmacéuticos para así poder traer los medicamentos necesarios para poder ayudar a aquellos que lo necesitan”, sostuvo.

En este sentido, Eduardo Ruiz, director comercial de la fundación estipuló que “es importante dejar en claro que esto no es un acto de voluntarios, sino que acá hay una organización seria, formal, que llevó mucho tiempo ser constituida. Partimos en la región y estamos convencidos de que vamos a crecer y a establecernos, para luego irnos a Coyhaique, Puerto Montt y esperamos salir del país también”.

Finalmente, Ardiles reafirmó que “acá ha llegado una nueva mamá que viene a contener, a apoyar, a ayudar y a proteger de cierta manera a todas aquellas personas que están involucradas dentro de una enfermedad catastrófica o en la extrema pobreza. No queremos que otra mamá pase lo que yo viví”.