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“Hace mucho rato que el Minvu y el gobierno regional debieron haber adquirido más terrenos para satisfacer la necesidad creciente de viviendas”

Por La Prensa Austral Domingo 4 de Diciembre del 2016

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Roberto Martínez Arriaza
rmartinez@laprensaaustral.cl

Un áspero análisis realizó esta semana el saliente alcalde Emilio Boccazzi Campos en relación a la discutida problemática del acceso a la vivienda, no solamente en Punta Arenas, sino que en las distintas provincias de Magallanes, lo cual se ha evidenciado últimamente en la creciente tendencia de edificación de precarias construcciones, por parte de múltiples familias vulnerables que se han asentado en un predio situado en el sector norponiente de la ciudad.
A pocos días de entregar su cargo como jefe comunal, el arquitecto de profesión diagnosticó que uno de los principales inconvenientes que ha ocasionado la importante disminución del ritmo de construcción durante la última década apunta a la destinación de fondos y a la inversión anual en la adquisición de terrenos para generar una reserva que garantice un stock suficiente para varios años, reprochando que las actuales políticas de vivienda “están erradas”.

– ¿Qué le parecen las críticas de las personas que se toman terrenos de forma clandestina como una forma de presión ante las políticas habitacionales actuales en Magallanes?
– “Esto es un problema de competencias directamente tanto del Ministerio de la Vivienda como del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu). Los pobladores pueden decir muchas cosas y siempre alegan que los alcaldes no llegan en el momento que corresponde. Yo conozco claramente el tema de vivienda y lo he dicho muchas veces en años anteriores, que este tema no debió haber esperado tanto. Hace mucho rato que el Ministerio de Vivienda y los gobiernos regionales debieron haber adquirido predios para satisfacer la necesidad creciente de viviendas”.

– Ante una problemática real que cada vez toma más fuerza, ¿se justifica la actitud del director de Obras de “hacer cumplir la ley” y demoler las casas en contraposición al drama social que viven las familias?
– “Las decisiones que tome el director de Obras son autónomas. Pese a que depende administrativamente del alcalde en todo lo que tiene que ver con las decisiones que son el respeto a la ley y a la ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, tienen que ver con decisiones que tiene que tomarlas él y que tienen un apego a las autoridades del propio Ministerio de Vivienda. El jefe técnico, de alguna manera, de los directores de Obras es el director de desarrollo urbano de la región respectiva, no el alcalde.
“Los altos precios de arriendo y de compra se dan en una comuna donde se construyen pocas viviendas. Cuando hay especulaciones de que se sobrevenden terrenos que deberían costar mucho menos y que terminan costando mucho más, es porque hay una necesidad de tres mil personas o familias que necesitan viviendas. Si aquellas no existiesen porque habría habido solución de viviendas claramente la expectativa de los propietarios de terrenos sería mucho menor de poder sacarle tanta rentabilidad a sus terrenos, y tampoco habría una especulación tal porque no habrían tanto arrendadores como viviendas en la ciudad porque evidentemente los precios serían más bajos”.

– Desde su perspectiva como arquitecto, ¿dónde nace la raíz de este problema?
– “Lamentablemente, y lo digo con mucha responsabilidad, hasta 1999 y luego hasta 2003 se construyeron muy fuertemente viviendas en la región y nunca llegó a haber un déficit como el que hay ahora. Por lo tanto, lo que corresponde es que así como el gobierno regional compró terrenos, que compre aún muchos más y que siempre tenga una reserva tal que permita que se vayan trabajando los proyectos con anticipación y no con el rezago que hoy día hay.
“Yo estuve 15 años cuando el Minvu construía viviendas directamente y creo que ha habido un yerro tremendo en endosar la responsabilidad a las entidades de gestión inmobiliaria o a los propios grupos necesitados de viviendas. Recién este año y parte del que pasó el gobierno regional ha estado comprando terrenos para poder entregarle al Minvu y éste, a su vez, le entrega a los grupos objetivos. Pero esto no puede detenerse y no puede ser solamente la intención de un momento, tiene que ser permanente. Es más, debería haber un stock tan grande de terrenos que permita que no se especule con la vivienda”.

– ¿Cree que debe haber una modificación a las políticas de vivienda?
– “Sigo creyendo que las políticas de vivienda están erradas en materia de que debieran ser los Serviu los filtros adecuados en las regiones para que construyan viviendas, porque en esta región tiene que primar el concepto de Estado constructor, y no es un dogma político. Los segmentos altos tienen su solución a través de las empresas inmobiliarias, pero los segmentos medios y bajos tienen que tener una salida por parte del ministerio y no andar detrás de las viviendas, porque se presta para engaños, para que dirigentes irresponsables se escapen con los dineros y para eso lo que tiene que haber es que el Minvu en coordinación con el Gore, que es un gran financista, puedan materializar y construir conjuntos habitacionales, y también el municipio pueda ayudar en la medida de que hayan terrenos. Aquí falta mayor coordinación y mayor inversión. La principal prioridad acá es el tema de la vivienda, y lo que compete al gobierno regional debe ser sistemáticamente y no solamente un año para invertir y comprar siete, ocho o nueve hectáreas por año y no parar por lo menos por cinco o seis años, porque hay un gran rezago”.

– ¿Aprueba la gestión que ha llevado a cabo el seremi Fernando Haro, quien afirma que la cantidad de viviendas construidas en la región se ha cuadriplicado?
– “En estos últimos dos años ha habido un desarrollo importante del Minvu, lo que pasa es que durante diez años hubo una disminución notable del ritmo de construcción y ese rezago es el que hoy día se está pagando. Yo no estoy diciendo que la gestión de Fernando Haro o de Hina Carabantes no haya sido adecuada, pero creo que aún falta una mayor inversión y comprar más reservas de terrenos, porque la magnitud de la demanda que se ha acumulado es tan grande que no bastan solamente los terrenos que se obtuvieron el año pasado. Hay que pensar en una adquisición mucho mayor de terrenos por parte del fisco, o este tendría que buscar algunos espacios que posee en las cercanías de la ciudad para poder solucionar definitivamente los inconvenientes en este tema”.

– ¿Esto tendría relación con el estancamiento del Plan Regulador en Contraloría?
– “No necesariamente, porque el Minvu tiene atribuciones para poder comprar terrenos incluso fuera del límite de la ciudad y poder urbanizarlo. Cuando yo estaba en Serviu, lo hicimos en la población Raúl Silva Henríquez, donde cambiamos coeficientes de constructibilidad y también ciertas normativas. Lo hicimos también con el barrio Archipiélago de Chiloé en las primeras etapas. Acá no hay que echarle la culpa al Plan Regulador, porque venimos con el mismo desde el año 1988”.