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José Sánchez Barría, hijo del capitán de la barcaza Valentina “Creemos y confiamos en Dios en que todavía puede estar con vida y salud”

Por R Martinez Lunes 11 de Julio del 2016

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En un panorama incierto, la familia de José Sánchez Cayún, uno de los tripulantes del navío que aún no es hallado ni identificado, se mantiene en vilo aunque esperanzada en encontrar al ser querido desaparecido en el estrecho de Magallanes desde el pasado jueves.

Amargura, incertidumbre, rabia y desolación. Sin tener certeza de lo que realmente estaba sucediendo, la familia Sánchez Barría no lograba encontrar una respuesta que les diera la confianza de estar tranquilos tras la desaparición de José Sánchez Cayún (69), uno de los tres tripulantes que viajaba en la barcaza Valentina que naufragó en el cabo Froward, suroeste del estrecho de Magallanes, el pasado jueves 7 de julio.

Los seres queridos del abuelo, padre y capitán de la embarcación hundida se reunieron a eso de las 16 horas de este domingo en el antejardín de la casa de Sánchez Cayún en la Avenida Pedro Aguirre Cerda, hijo del trabajador desaparecido, quienes, sumidos en un ambiente de tensión y confusión, y ante la falta de respuestas, intentaban buscar alguna explicación que les devolviera la calma de lo sucedido entre el cruce de sus miradas y el humo de los cigarros.

“La esperanza es lo que todavía, hasta el momento y gracias a Dios no perdemos. Creemos y confiamos en Dios en que todavía puede estar con vida y salud pero van pasando los días y aparte de todo esto la situación ocurrió el día jueves y pasaron treinta horas en que no se supo nada de la embarcación, nadie dio aviso y estamos todavía en incertidumbre sobre el paradero de mi papá”, declaró el hijo del quien estaba a cargo de la embarcación.

Nacido en Puerto Aguirre, comuna de Aysén, radicado 37 años en Punta Arenas, esposo de Berta Barría y padre de Gloria, José y Débora, don José Sánchez Cayún es –hasta el cierre de esta edición- una de las tres personas cuyo hallazgo e identificación aún no es confirmada, situación que mantuvo en vilo durante casi tres días a sus familiares, quienes criticaron la escasez de información que han entregado las autoridades marítimas y a la vez los impedimentos que han tenido para acceder al reconocimiento de los cuerpos que han llegado hasta el Servicio Médico Legal de Punta Arenas.

“Por nuestra parte nos sentimos bastante desprotegidos por parte de las autoridades marítimas porque no nos han dado una información clara ni precisa. Lo que hemos obtenido muchas veces con anticipación han sido a través de los medios de comunicación o de personas externas que están dentro de la institución. Nos dijeron durante esta tarde (ayer) que encontraron a dos cuerpos más y acabo de llamar a la Armada y no nos da ni la información ni la confirmación”, reprochó.

“¿Por qué la Armada no nos ha llamado y por qué no nos han avisado? Esas son las famosas salmoneras que han venido a Punta Arenas, no hay un jefe, no hay nadie quien las revise (a las embarcaciones) ¿o la Armada se hace vista gorda con esto? Mi esposo estuvo varado ahí, parcharon el barco y al rato ya se fueron. ¿Qué pasa con esto que dicen que ponen tanta vigilancia? ¡Es mi esposo! ¿Quién me lo va a devolver si él no viene?”, preguntaba entre sollozos y muy desconsolada Berta Barría, esposa del desaparecido, mientras una de sus hijas la cobijaba entre sus brazos.

Por otra parte, y según precisa Sánchez Barría, durante la tarde de ayer habría llegado a Punta Arenas el dueño de la barcaza hundida, Pedro Hernández, y quien dispuso una de sus naves con el propósito de que pudiese embarcarse y apoyar con las labores de búsqueda de su padre.

“El llegó y se contactó con nosotros y nos dio las facilidades, a mí personalmente, de poder embarcarme en una de sus naves y ser partícipe en la búsqueda de las personas, lo cual lo había solicitado con anticipación a la misma autoridad marítima y se me fue negado en un principio pero hoy día (ayer) fui autorizado para ir”, agregó.

Del mismo modo, el representante de la Sociedad de Transporte Marítimo Esparza Hernández y Cia Ltda. contactado telefónicamente por el equipo de La Prensa Austral, quien manifestó que no era el momento adecuado para referirse al tema.

Irregularidades en la barcaza

“No hemos tenido contacto con la empresa Nova Austral, que ellos son la empresa mandante en este caso, porque las embarcaciones es de quien presta los servicios, pero quien dispone de todo eso es Nova Austral, la que determina los zarpes y las recaladas en cada momento”, acusó José Sánchez (hijo), denunciando además que el pequeño navío “no estaba en las condiciones para navegar”, y que las exigencias de seguridad no eran las apropiadas.

“Hace un par de días a esta embarcación la tuvieron en reparación en Punta Carrera, y dentro en ese momento mi papá estuvo haciendo unos días de guardia y después se embarcó hacia la isla Capitán Aracena. Realmente tenemos información de que no estaba en condiciones. También, otro tema es que el transporte que se realiza no es un transporte en donde venga la carga asegurada. Nos informaron que la embarcación salió con mal tiempo y tenemos la información de que la carga no se mantenía atrincada y al momento de los vaivenes del barco se pudo haber desestabilizado y cargado a un lado y por lo mismo pudo haber naufragado la nave”, sentenció.

Anoche, pasadas las 22 horas, luego de que atracara la patrullera Ona con los dos cuerpos a bordo, en el muelle menor de la Armada, en Avenida 21 de Mayo, el hijo de José Sánchez Cayún, tuvo acceso a algunas imágenes de los cuerpos, no pudiendo en ese momento confirmar si uno de los cadáveres pudiera corresponder a su padre.