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La historia del Festival de la Esquila

Por La Prensa Austral Martes 5 de Enero del 2016

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– Ya en su cuarto de siglo, el certamen, que está a cargo de la Ilustre Municipalidad de Laguna Blanca, a través de su alcalde Ricardo Ritter y Concejo Municipal, ha tomado una fisonomía totalmente regional, admirada por miles de visitantes nacionales y extranjeros, que se dan cita en los días finales del mes de enero de cada año para disfrutar de un espectáculo digno de admiración.

Repasando el libro “Puñado de Recuerdos” de Vicente Boric Crnosija, publicado hace más de 30 años, me encuentro de nuevo con uno de sus capítulos titulado “Festival de la Esquila”, que  fue  el leit motiv de la realización de un evento popular magallánico transformado, con el pasar del tiempo, en uno de los espectáculos de mayor jerarquía tradicional campesina de Magallanes.

Ya en su cuarto de siglo, el certamen, que está a cargo de la Ilustre Municipalidad de Laguna Blanca, a través de su alcalde Ricardo Ritter y Concejo Municipal, ha tomado una fisonomía totalmente regional, admirada por miles de visitantes nacionales y extranjeros, que se dan cita en los días finales del mes de enero de cada año para disfrutar de un espectáculo digno de admiración.

El Festival de la Esquila se inició, a comienzos de la década de los ‘80, y de ello escribe en su libro Vicente Boric. “Durante estas tres últimas temporadas se llevó a cabo una feliz iniciativa que destacamos con agrado. Con extraordinaria concurrencia se realizaron festivales de esquila en un predio ganadero, a escasos kilómetros de la ciudad, con un espléndido escenario natural: en medio de alambradas, corrales, bretes, potreros, con la intervención de auténticos ovejeros, perros de faena, esquiladores, etc.”, recuerda.

El autor, además, contribuye a traer el recuerdo de lo que, según su apreciación, fue el Primer Festival de la Esquila realizado en Punta Arenas. Dice que, en el año 1954, el Club Social Católico de Magallanes tomó a su cargo la organización de las Fiestas de la Primavera. Culminaron los festejos con un gran Festival de la Esquila que se llevó a cabo en las aposentadurías de la Sociedad Rural de Magallanes, donde actuaron conjuntos orquestales y folclóricos. Hubo asados, parrilladas y venta de golosinas y bebidas, además de animados bailes y concursos de cueca. La exhibición de la esquila estuvo a cargo de los propietarios de la estancia Mina Rica, bajo la dirección de Antonio Kusanovic Jercic el cual, con su personal, realizó todo el trabajo de la clásica faena regional, tributando un homenaje a Abel Oyarzún, trabajador de esa estancia que sirvió de modelo para el monumento al ovejero, entregándole en la oportunidad un objeto recordatorio. Finalizó el evento con amanse de potros, destreza del lazo y juegos de rienda.

Historia del actual

Festival de la Esquila

Me encontraba prestando servicios como relacionador público de la Secretaría de Relaciones Culturales de Gobierno, en la Intendencia Regional, cuando mi jefe, Sergio Dighero Villalobos acudió a mí como folclorista, para que madurara una idea de cómo realizar un evento que mostrara las tradiciones magallánicas. En ese tiempo, yo viajaba mucho hacia el sector rural a fin de conocer las costumbres campesinas preparando la publicación de mi primer libro “Raíces Magallánicas”, de tal forma que estaba muy empapado de las tradiciones e impactado de ver en terreno las actividades tan propias que se efectuaban y que eran desconocidas para la gente común que no participaba en ellas.

De esa forma, confeccioné una minuta, en la cual consideraba hacer un  certamen en el que, además de mostrarse las tradiciones del campo, la gente pudiera realizar sus propias usanzas como lo eran el picnic, sus asados y parrilladas e invitar a participar a la naciente Agrupación de Artesanos de Magallanes y a personas que tenían locales de comidas típicas, como el caso de la recordada “Señora Marujita” que preparaba alimentos tradicionales de Chiloé con “mano de monja”.

Se presentó la idea a la Intendencia como “El Primer Festival de la Esquila”, y cuando se autorizó su realización hubo que buscar el lugar donde hacerlo.

Concurrimos hasta el sector de la Villa Kon Aiken, ubicada en el casco de la antigua estancia “Pecket Harbour”,  donde conversé con el Presidente de la Cooperativa Estrecho de Magallanes, José Tecay, el que se convenció de muy malas ganas de realizar allí el evento, por cuanto temía por la invasión de la privacidad de su sector. Tenía toda la razón.

Fueron dos días de celebración en los cuales se preparó un programa de actividades de esquila, trabajo de perros ovejeros; se eligieron lugares para que la gente acampara y se instalaron los artesanos y comidas típicas. En ambos días fue un verdadero mar humano que llegó al lugar. Los puestos de alimentos agotaron sus existencias y los escasos corderos que vendió faenados la Cooperativa se hicieron pocos de tal forma que comenzaron a vender ganado en pie, ante la insistencia de la gente, el que era beneficiado en el mismo lugar para horror de los asistentes. A falta de leña la gente ocupaba los cercos.

El espectáculo artístico estuvo a cargo de grupos folclóricos y solistas, entre ellos el recordado conjunto Anakai y el Grupo Raíces que en la ocasión estrenó la Misa Austral.

Según Carabineros de Chile, del entonces Retén Kon Aiken, ex Río Pescado, se contabilizó una asistencia cercana a las 15 mil personas.

Debido a los destrozos ocasionados al sector de la Villa Kon-Aiken, no fue autorizada la realización allí de una segunda versión del Festival de la Esquila, evento que estuvo deambulando por distintos lugares como Morro Chico, Villa Tehuelches y otros aledaños a la ciudad de Punta Arenas, como el Club de Rodeo y otras zonas que presentaron las características para efectuar este tipo de programas con instalación de puestos de comidas típicas, artesanías, escenario artístico y lo esencial, para la muestra de esquila, trabajo de perros ovejeros y otros que no consideraban aún la jineteada.

En la época en que se desempeñaba como alcalde de Laguna Blanca Juan Saravia Ritter, y como secretario municipal el actual jefe comunal Ricardo Ritter Rodríguez, se procedió a trasladar el Festival a la comuna de Laguna Blanca, realizando una primera experiencia en Villa Tehuelches y luego en Morro Chico, regresando a la capital regional para ubicarlo en el sector de la medialuna del Club de Rodeo en Río de los Ciervos.

Ya instalado como alcalde en propiedad, Ricardo Ritter Rodríguez, determinó, junto al concejo y equipo municipal, llevar en forma definitiva este certamen tradicional magallánico a Laguna Blanca, puntualmente a Villa Tehuelche, contando igualmente con la anuencia de la Cooperativa Cacique Mulato, que facilitaba sus campos para estacionamientos y sector de camping.

Poco a poco, el evento fue tomando fuerza y forma y el equipo municipal encabezado por su alcalde, se encargaron de promover y difundir a nivel nacional e internacional el Festival de la Esquila, como el caso de la visita que se realizó a la comuna de Providencia, en la capital, llevando hasta el Parque Inés de Suárez toda una delegación magallánica, que incluyó el Museo Itinerante de Historia Regional, de mi propiedad; muestra de esquila a cargo del joven esquilador Tito Arismendi y embajada artística con Mario Grandi y Esteban “Chepo” Sepúlveda, entre otros.

Gracias a esta promoción, hubo muchos viajeros que cambiaron sus destinos turísticos hacia Magallanes, y cuando en la actualidad transitan hacia el Parque Nacional Torres del Paine, aprovechan de estar presentes en esta fiesta costumbrista regional.

Las impresiones dejadas por los turistas tanto chilenos como extranjeros, es la satisfacción de haber participado en una actividad tradicional que les da la oportunidad de conocer faenas del campo magallánico como son la esquila, el trabajo con perros ovejeros, la jineteada y al mismo tiempo degustar las comidas típicas como lo son las parrilladas y los asados.

Artistas al festival

El Festival, en la comuna de Laguna Blanca, ha tenido la visita de importantes personalidades del Congreso Nacional y alcaldes de diferentes zonas del país, así como autoridades regionales.

El evento, que también cuenta con un escenario en la medialuna local, ha mostrado el canto de artistas como Lucho Barrios, Buddy Richard, Pedro Messone, Peter Rock, los Hermanos Zabaleta, Cristóbal, Santos Chávez, Los Galos, Pablo Herrera, María Ximena Pereira, Lalo Vilches, el Monteaguilino, Jorge Yáñez, Rodrigo Tapia, Colivoro y Manquemilla, los Gatos Negros, Los Lobos del Sur, Rolo Contreras y Los Reales del Valle, entre otros, dando también la oportunidad a los artistas regionales para que presenten allí sus trabajos música y danza.

Iván Rogel Figueroa, cantor popular de la Patagonia, escribió un par de hermosas décimas que retratan a este evento regional:

“El Festival de la esquila/es muestra de criollismo/y de gauchesco lirismo/que en Tehuelches se asimila/lo que Patagonia estila/Baguales, gastronomía/guitarras, canto, alegría/orgullo de esta región/gritándole a la Nación/que el Sur es una poesía.

Esa debe ser el alma/que viva en el festival/esa lámpara rural/que ilumine con su calma/

Y aquí mi opinión se empalma/pienso que no es lo mejor/para que el vital color/tradicional sea eterno/traer cantantes modernos/habiendo tanto cantor”.

El Festival de la Esquila, para el año 2016, anuncia su vigésima sexta versión y, como lo ha declarado el alcalde Ricardo Ritter Rodríguez, “ha pasado ya a formar parte de nuestra idiosincrasia e identidad regional”.