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Locatarios de Lautaro Navarro están “indignados” por nueva intervención en aceras recién construidas

Por La Prensa Austral Martes 29 de Noviembre del 2016

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Roberto Martínez Arriaza
rmartinez@laprensaaustral.cl

El proyecto “Mejoramiento estándar urbano calle Lautaro Navarro” es una iniciativa postulada por la Municipalidad de Punta Arenas a la línea de espacios públicos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, labor que abarcaría una superficie aproximada de 12 mil metros cuadrados, y cuya inversión total asciende a más de 3 mil millones de pesos aportados por el Minvu.

Desde julio del año pasado a la fecha, se han ejecutado cinco contratos de obras, de los cuales, en la primera etapa, que abarcó desde Avenida Colón hasta calle Balmaceda, se construyeron las cámaras y ductos para canalización de corrientes débiles (telefonía y televisión por cable), de baja y media tensión (electricidad) que se ubican bajo las aceras, proceso que comenzó el 27 de julio de 2015 y concluyó el 10 de abril del presente año.

Asimismo, la segunda fase, que se extendió desde 11 de mayo de este año y se finiquitó después de Fiestas Patrias (20 de septiembre), consistió en la construcción de aceras estampadas en los lados oriente y poniente, entre Avenida Colón y calle Manuel Balmaceda, mientras que la tercera etapa, que se inició el 3 de septiembre y finalizará el próximo 24 de febrero de 2017, apunta a la construcción de calzadas, accesos vehiculares, instalación de soleras, colectores y sumideros de aguas lluvias, alumbrado público y ornamental, canalizaciones subterráneas de semaforización y corrientes débiles en cruces de calzadas, trabajo que desde Av. Colón hasta José Menéndez concluyó el pasado viernes 11 del presente mes.

Destrucción de nuevas veredas

No obstante, en los últimos días, un hecho en particular ha indignado a los locatarios y comerciantes que tienen sus negocios en la antedicha arteria que cruza el centro neurálgico de la ciudad, quienes denunciaron la “destrucción de las nuevas veredas” que fueron repuestas recientemente, y que se entregaron en el mes de septiembre, en una intervención que tendría relación con la reubicación de las bóvedas del cableado para un posterior soterramiento de éstos, obra que era parte de la primera etapa del mejoramiento integral del sector.

“Cuando ellos comenzaron a hacer los trabajos en las veredas, que fue en esta misma época del año pasado, ahí se informó de que era precisamente para instalar las tuberías por donde iba a pasar todo lo que tiene que ver con el tendido eléctrico, todos los cables, además de las cañerías y otras cosas de las empresas telefónicas. Efectivamente eso lo hicieron, pavimentaron las veredas, dejaron todo impecable. Pero ahora sinceramente no comprendo la razón por la cual volvieron a romper las veredas, ni el porqué están volviendo a pasar tuberías, ya que eso se supone que ya lo habían dejado listo”, manifestó exasperada Liliana Ghisoni, propietaria y administradora de la agencia Turismo Ghisoni, ubicada en Lautaro Navarro Nº975.

Del mismo modo, la denunciante expresó que “yo le pregunté a uno de los obreros que están afuera respecto a la razón por la cual estaban rompiendo de nuevo, y él me dijo que la vez pasada se les olvidó pasar una cañería. Esa fue la respuesta que me dieron y nosotros vamos a estar nuevamente toda la temporada de turismo, que es la época en que podemos vender, otra vez con la vereda destruida, porque se les olvidó pasar una tubería. A nosotros nos afecta tremendamente porque ya es la cuarta temporada que no podemos trabajar como corresponde porque por alguna razón u otra me cierran la calle, o las veredas o la calle de más allá, y la verdad es que no sé si esto pasa por ineficiencia o por estupidez”.

Asimismo, la intervención realizada produjo la rotura de una matriz de agua potable, lo cual dejó sin suministro, al menos, a la cuadra que va desde José Menéndez hasta Pedro Montt, afectando de igual forma al Restaurante Sangre de Toro y a la sucursal de la empresa telefónica Entel.

“Hoy (ayer) rompieron una matriz lo que provocó que cortaran el agua y estuvimos toda la tarde sin funcionar. Esto nos ha bajado muchísimo las ventas porque al menos hoy (ayer) no entró gente y nos tienen prácticamente aislados”, precisó Priscila Monsalve, administradora del local gastronómico, molestia que se une a la de Jacqueline Ojeda, jefa de tienda de la filial de la empresa telefónica, quien indicó que “hace algunos meses habían entregado la calle con las aceras listas y ahora volvieron a interrumpir el acceso y eso nos causa un problema con nuestros clientes porque no tienen cómo ingresar, está toda cerrada la cuadra y no existe un acceso dirigido tampoco”.

Reubicación de bóvedas

Consultados por esta situación, desde el departamento de comunicaciones de la seremi de Vivienda y Urbanismo se informó que esta “intervención” no formaría parte del contrato de las etapas normales que se ejecutan en Lautaro Navarro, sino que “es un contrato aparte que hubo que hacerse, porque durante el tiempo de estudio y prefactibilidad del proyecto había una normativa eléctrica, que fue sufriendo algunos arreglos y optimizaciones”.

En este sentido, se argumentó que “la empresa eléctrica Edelmag solicitó la reubicación de nuevas bóvedas para que a futuro, durante el proceso de soterramiento, ellos puedan colocar sus cableados. Esto es picar lo que se hizo, pero va a volver a quedar igual. Es un contrato especial para que Edelmag pueda estar al día con la nueva normativa impulsada por la Sec (Superintendencia de Electricidad y Combustibles). Nosotros estamos obligados a hacerlo, no es un tema que nos guste o que haya quedado algo mal. No se pudo prever porque durante el tiempo de desarrollo, entre cuando se diseña el proyecto y cuando se está ejecutando, puede haber un cambio”.

“No hay una nueva normativa”

Sin embargo, Alvaro Loma-Osorio, gerente de distribución de la empresa Edelmag, confirmó que el Serviu realizó la petición en su momento para llevar a cabo todo lo competente con lo que respecta a la canalización subterránea, que será un futuro el proceso de soterrado de cables, pero argumentó que durante la ejecución de la obra no ha habido una nueva normativa eléctrica ni una solicitud de reubicación de bóvedas ni cámaras por parte de la empresa, teniendo en consideración que este proceso se dio por finalizado el 10 de abril del presente año.

“Nosotros les dimos la ubicación de las cámaras y los ductos y lo más probable es que no hayan tenido espacio en alguna parte y tengan que hacerlo en otra (…). Es probable que no hayan cumplido con la cantidad de canalizaciones, bóvedas o cámaras que tenían que hacer. No hay una nueva normativa acerca de canalización subterránea. Es posible que no se haya tenido en cuenta, probablemente, las bóvedas o las cámaras en un principio y que después debieron hacerlas porque no había espacio, porque éstas tienen que hacerse o sino los conductores no se pueden cambiar de dirección o poner los transformadores que serían subterráneos en algún minuto”, puntualizó.