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Anyela Aguilar Núñez fue embestida frente a la discotheque La Barra-K

Milagrosa recuperación de joven madre arrollada sobre la vereda por chofer ebrio

Por Nicolás Ulloa Jueves 4 de Agosto del 2016

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Hoy se inicia juicio oral contra el conductor Alejandro Hernández Díaz,
quien arriesga hasta 12 años de prisión por el violento accidente
que tuvo al borde de la muerte a la víctima.

Un conmovedor relato entregaron el pasado 29 de marzo José Aguilar y su esposa Graciela Núñez, cuando entre lágrimas admitieron que su hija, Anyela Aguilar Núñez de 27 años, había sido prácticamente desahuciada por la medicina tras ser atropellada por un chofer ebrio frente al local La Barra-K, en calle Pedro Montt. Hoy, la joven madre, espera de pie, recuperada y con la sonrisa que sus amigos siempre destacaron, el juicio que este jueves enfrentará el sujeto que al embistió sobre la vereda mientras compartía un cigarrillo con sus amigas.

“Ha sido complicado, pero estoy bien, me dijeron que las secuelas se irán yendo con el tiempo, sigo en recuperación”, declaró a este medio la joven madre, quien lejos a cualquier pronóstico médico, nos atendió caminando por sí sola, en compañía de su hijo, evidenciando algunas cicatrices producto del violento atropello.

Pocos recuerdos tiene la joven de lo ocurrido la noche del atropello. Sí viene con facilidad a su memoria las palabras de su hijo, quien le había pedido que no saliera, cuestión que asegura, tendrá muy presente en el futuro. “Sé que me atropellaron, eso lo tengo claro, recuerdo hasta el momento en que, mientras fumábamos, vimos el auto que se vino encima de nosotras en la vereda, después no recuerdo más, hasta que desperté del coma en el hospital”, revivió.

De ahí, pasaron varias semanas, tiempo en que su gravedad fue tal, que incluso se temió que lograra sobrevivir a las múltiples fracturas que sufrió en su cuerpo, en particular en su parrilla costal, luego que el vehículo la aplastara.

Poco más de dos meses, hasta el 4 de junio, permaneció internada en el Hospital Clínico, establecimiento donde lograron salvarle la vida, valorando durante ese tiempo la presencia de sus amigas que en la sala de espera acompañaban a sus padres. Asimismo, agradeció a su familia por haber mantenido las esperanzas, y todo lo que han hecho por ella, considerando que incluso la fe los llevó a encomendarse a la virgen de Monserrat para implorar por su recuperación.

Sobre su recuperación, cuyas secuelas se evidencian por una leve cojera y una cicatriz, afirma esperanzada que va por buen camino “lento pero seguro”.

En cuanto al conductor que la tuvo al borde de la muerte, Alejandro Hernández Díaz, aseguró no conocerlo, ni haber sabido nunca nada de él. Lejos de tener rencor hacia él, sólo precisó que “no le deseo el mal, total no estaba conciente de lo que hacía”, confirmando de paso que asistirá al juicio para relatarle a los jueces su experiencia en calidad de víctima, afirmando sentirse preparada para enfrentarse a quien la atropelló.

Hernández Díaz arriesga una pena de 12 años de cárcel, tras enfrentar los cargos de autor de manejo en estado de ebriedad provocando lesiones graves gravísimas sin haber obtenido licencia de conductor, eso sumado a la nueva tipificación que instauró la Ley Emilia, donde además se castiga el intentar darse a la fuga, dado que de no mediar la intervención de terceros, la madrugada del 27 de marzo, el acusado se habría escapado sin ayudar a la joven víctima.