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Nerviosa testigo rompió en llanto y no pudo terminar su declaración

Por La Prensa Austral Miércoles 20 de Julio del 2016

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La joven V.J.G.V., de 23 años, es la pareja de Adalio Mansilla Quinchamán, sujeto que está siendo acusado ante los tribunales de justicia como autor del homicidio ocurrido el 15 de junio del año pasado en el barrio 18 de Septiembre. Ese día Claudio Donoso Donoso, de 33 años, pereció a raíz de las estocadas que Mansilla le habría propinado con un corvo. La mujer fue citada a declarar ante los jueces del Tribunal Oral en lo Penal, no obstante, visiblemente afectada, interrumpió abruptamente su declaración y pidió no continuar más.

Desde el primer minuto, la declaración de la mujer fue a sobresaltos, primero al ser consultada sobre su actual relación con el acusado, reconociendo que sigue siendo la pareja, pese a que ella figura como una de las víctimas del episodio de violencia.

Recordó la noche de los hechos, cuando se reunieron con otros dos amigos, compartiendo la ingesta de alcohol, saliendo al menos en dos oportunidades a comprar más bebida alcohólicas, siendo una de esas salidas la que habría iniciado todo el problema, ya que habría enfurecido a Mansilla el que su pareja dialogara muy animadamente con uno de sus invitados.

En reiteradas oportunidades el fiscal Felipe Aguirre debió pedirle a la joven que leyera parte de las declaraciones que entregó durante la investigación a la policía, como ayuda de memoria, pero incluso así la mujer llegó a manifestar su negativa de seguir leyendo los documentos.

Su nerviosismo fue aumento, manifestándolo con risas, inquietud y miradas complicadas hacia el acusado, quien sólo se limitaba a observarla, sin gestos ni palabras; especialmente cuando Aguirre pedía a la testigo que recordara detalles de lo sucedido aquella madrugada.

Finalmente, fue tal el nerviosismo de la mujer que rompió en llanto, excusándose de seguir con su declaración, situación que, al mantener un vinculo sentimental con el acusado, la exime de la obligatoriedad de entregar su testimonio, acogiendo los jueces sus excusas, saliendo de la sala, sin dar respuesta a todas las interrogantes de la Fiscalía.

Mansilla Quichamán enfrenta penas que en total suman más de 13 años, por lo que el menguado testimonio de la mujer, sumado a la declaración igual de esquiva que prestó el otro testigo presencial de lo sucedido, también víctima del ataque del acusado, ponen cuesta arriba las pretensiones del Ministerio Público, mientras que el defensor Ramón Bórquez está pidiendo que se reconozcan las patologías mentales en tratamiento que su representado mantenía al momento de los hechos, a fin de aminorar las sanciones que se le impongan.

El lunes se inició éste juicio oral, y se espera mañana concluya, considerando que fue programado con una extensión de 4 días.