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Virgen de Montserrat: peticiones de fieles se centraron en el cuidado de la salud y el bienestar familiar

Por La Prensa Austral Lunes 9 de Enero del 2017

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Como todo segundo domingo del primer mes del año, la comuna de Río Verde se convierte en el epicentro de la fe religiosa en Magallanes. Y es así que ayer se vivió nuevamente una masiva peregrinación de fieles hasta la gruta de la Virgen de Montserrat. En esta oportunidad, alrededor de un millar de creyentes -según cifras entregadas por Carabineros- llegó a dicha localidad rural a orillas del seno Skyring para, junto con venerar su imagen, pedir y agradecer favores concedidos por la virgen, cuya imagen fue traída desde España en el año 1981 para ser puesta junto a una cascada natural.

Este santuario se encuentra a 110 kilómetros al norte de Punta Arenas, el cual está especialmente señalizado para que sus devotos arriben sin problemas. Una vez ahí, los visitantes aprovechan la instancia de almorzar, levantar carpas, disfrutar del paisaje y compartir en familia, situación que no fue la excepción este año.

Cabe señalar que para llegar al lugar es necesario bajar una serie de escaleras. Esto presenta una gran dificultad para las personas con algún impedimento de movimiento o frágiles de salud, como es el caso de María Chacón, quien con muleta en brazo y la ayuda de sus familiares, bajó hasta la gruta quedando bastante agotada, para luego tener que volver a subir.  “La escala es media complicada para subir y bajar, porque los peldaños están muy altos, por lo mismo muchas personas no pueden venir, a pesar de que quieren, porque la escalera presenta un peligro para ellos”, explicó la creyente.

La mujer dijo que pidió ayuda a la virgen, debido a que sufrió un accidente vascular, por lo mismo se dirigió al santuario para encontrar tranquilidad por todos los problemas que ha tenido últimamente.

Por su parte, María Díaz Ampuero, de 85 años, señaló que la razón de su visita al santuario es para mantener una promesa que hizo con la virgen, la cual consiste en visitarla en esta fecha hasta lo más que pueda. Dijo que ya lleva 10 años seguidos cumpliendo con esta manda. En esta ocasión pidió que los dolores que la aquejan disminuyan, sin embargo aclaró que aún siente un fuerte deseo de seguir haciendo cosas. Igualmente dedicó unas palabras al difícil acceso, ya que ella tiene dolores crónicos que se le agravan cuando realiza esfuerzo físico, por lo que el trayecto hacia la gruta no ayudó mucho, por lo mismo señaló que ojalá haya una forma más fácil de llegar.

Misa y favores

A las 12 horas el obispo de Magallanes, Bernardo Bastres, inició la misa recordando la importancia de esta celebración, destacando que las personas vienen a buscar protección y a dar vida al sentido de la familia, cuya relevancia para la sociedad es fundamental. Una vez terminada sus palabras a los presentes, prosiguió con la bendición de objetos (agua, rosarios y objetos de valor sentimental, principalmente), acto que siempre es altamente solicitado.

“Yo creo que es una fiesta que representa muy bien uno de los elementos más bonitos y sagrado que existe, la familia, las que motivadas por la fe participan en conjunto de la actividad. En familia se aprende a ser ciudadano y ser buen cristiano, entonces esos dos elementos son los que se viven hoy y se destacan por sobre cualquier otra cosa”, señaló monseñor Bastres.

En la ocasión la pequeña Dayana Quelimpani Arismendis, de 7 años, pidió a la virgen que ayude a su hermanito Pablo, de 9 meses, quien nació con cataratas y necesita de diversas operaciones para mejorar su visión, por lo mismo cada mes viaja a Santiago para controlarse. Según dijo la niña, al ser ella la mayor debe velar por el bien de su hermano menor.

Por su parte, Rosaura Salazar, quien también participó de la instancia de fe, explicó que gracias a su devoción a la virgen, pudo criar y educar a sus hijos que ahora son profesionales y han podido salir adelante como familia, a pesar de ciertas adversidades. “Hace muchos años me llevé una virgen desde acá y me ayudó muchísimo, ahora la vine a dejar y a pedirle de corazón que siempre me acompañe en mi salud y bienestar”, precisó.

A pesar de que muchos devotos vinieron a agradecer o pedir favores, hubo otros que se dirigieron a la gruta para encontrar paz, tal cual como lo hizo Paola Ríos Gallardo, quien en cada oportunidad viene a bendecir algunos objetos y encontrar tranquilidad para su alma.