Necrológicas
  • María González Hernández
  • Silvia Cárcamo Guajardo
  • Susana Julia Levinieri vda. de Gallardo

“Pingüinos cocineros” aprendieron sobre los productos del mar a través de sus sabores

Por La Prensa Austral Domingo 13 de Agosto del 2017

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Escuela Dellamira Rebeca Aguilar de Barranco Amarillo

La Dirección Zonal de Pesca y Acuicultura y el establecimiento trabajaron desde junio con esta propuesta educativa, que unió a las familias de esta escuela rural en torno a una muestra gastronómica

En un ambiente festivo, los padres y apoderados de la Escuela Dellamira Rebeca Aguilar de Barranco Amarillo, disfrutaron de un almuerzo en la que los estudiantes fueron los grandes protagonistas. Los “Pingüinos cocineros” se unieron por cursos y eligieron entre cuatro productos del mar para realizar sus preparados, los que fueron exhibidos ayer en una muestra gastronómica.

La iniciativa fue presentada en junio por la Dirección Zonal de Pesca y Acuicultura, la que fue acogida por esta escuela rural de 60 alumnos. “El programa de transferencia técnica tiene tres líneas, una de ellas es el consumo de productos del mar y buscamos potenciar el aumento del consumo en la comunidad. De esa línea se desprenden actividades como el concurso gastronómico y estas ferias escolares que las denominamos ‘Pingüinos cocineros’, que resultan en la medida que la comunidad educativas se entusiasma y nos apoya. El año pasado la hicimos en la Escuela Pedro Sarmiento de Gamboa, que igual es rural. La idea es llegar a esas escuelas un poco más alejadas de la ciudad y que para los niños pueda ser atractivo. Aparte que esta escuela está cerca del terminal pesquero de Barranco Amarillo”, destacó la encargada del programa Mariela Valdebenito, mientras los stands con los distintos preparados comenzaban a llenar las mesas.

Los niveles de Transición 1 y 2 trabajaron sobre la base de la cholga, por lo que en su mesa destacó el curanto por sobre otras delicias. En tanto, los de primero y segundo básico se unieron en torno a la centolla; los de tercero y cuarto conocieron y aprovecharon el salmón, y los más grandes, de quinto y sexto básico, se enfocaron en un plato que poco gusta a los niños, pero a los que les encontraron la fórmula para hacerlo atractivo al paladar: el cochayuyo.

En los cursos más pequeños, el trabajo de los padres fue fundamental porque no es llegar y que los niños se arriesgaran dentro de la cocina. Pero apoyaron de distintas maneras. Una entusiasta alumna fue Carolina Davet, del curso que preparó cochayuyo. “Preparo hartas cosas, pero esto lo hizo mi nana y mi mamá. El cochayuyo me gusta más o menos, el plato quedó bueno sí. Las profes nos dieron los ingredientes y teníamos que prepararlos”. En otro sector, Scarlett Alvarez, del stand del salmón, mostró orgullosa su plato, “Abajo están las cebollas, arriba tiene queso y con una ensalada a la chilena. Ayudé en hacer el pescado, no es tan difícil. Me encanta cocinar y ayudar a mi mamá. Algunos productos me gustan, como la centolla y las almejas”.

La pequeña Constanza Ojeda, de segundo básico, también quiso destacar su obra culinaria: ñoquis con centolla. “No es difícil. Primero se hace la masa, agarras un poco, la haces un gusanito y después la cortas. Y la centolla se pone cuando están cocinados. Me gusta mucho, sobre todo la centolla”.

Y para demostrar que no solamente se trató de cocina, Kevin Yáñez, disfrazado de salmón, explicó algunas características de este pescado: “El nombre científico es Salmo Salar, una de sus características es la aleta adiposa que está casi al lado de la cola y el salmón le ayuda al humano al darle proteínas, vitaminas y antioxidante”.

Por eso, esta actividad fue muy valorada por la jefa de la Unidad Técnico Pedagógica, Verónica Gallardo, porque “somos un país costero, con muchos recursos y que no sabemos aprovechar. Contamos con recursos marinos en especial en esta región y productos tan apetecidos como la centolla y el salmón, que afuera son muy caros. Tenemos que educar a nuestros hijos en estos alimentos que además son una gran fuente proteica para nuestro desarrollo cerebral”.

Pero todos estos platos fueron evaluados por un jurado, que estuvo conformado por el sargento primero de la Armada, Cristián Macaya; la subteniente Carolina Soto; la representante de Junaeb, Olga Burgos; el coordinador de la Secreduc, Hugo Vera; y la representante de la Dirección Zonal de Subpesca, Marcela Márquez, que premiaron a los alumnos de primero y segundo básico en la primera categoría (con sus preparados de centolla), y a los de tercero y cuarto, en la segunda (los salmones).

Fotos Rodrigo Maturana