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Prevén eventual caída de precios en valor del metro cuadrado para construcción de viviendas en la ciudad

Por La Prensa Austral Lunes 19 de Diciembre del 2016

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Los planes reguladores son la carta de navegación que toda comuna requiere para poder planificar y establecer las normativas comunales que rigen los ámbitos de las construcciones y de los urbanismos, procesados tanto en su plano regulador como en su ordenanza general”, enfatizó el seremi de Vivienda y Urbanización, Fernando Haro Meneses, tras conocerse el viernes el visto bueno de Contraloría que da el vamos al nuevo Plano Regulador Comunal para Punta Arenas y deja atrás la modalidad que regía desde 1988 y a la cual sólo se realizaron en su momento 16 modificaciones que en definitiva no fueron suficientes para dar respuesta a las necesidades de infraestructura especialmente habitacional de la zona.

A juicio de Haro Meneses, se debe dar especial valor a esta iniciativa nacida principalmente con el propósito de dar respuesta a una demanda clara de la ciudad: la construcción de viviendas social y la de contar con más superficie disponible en esta materia, dentro del radio urbano y a precios asequibles, entre otros factores. “Esto es de la mayor relevancia, ya que en el caso de Punta Arenas, nos encontrábamos con una contención de expansión hacia el lado sur de la ciudad, por lo que nos parece sumamente relevante la extensión hacia el lado norte”, consignó en referencia a la incorporación de territorio no sólo por el norte hasta Río Seco, sino por lo propio hacia el sur hasta Leñadura, además de un área de ampliación hacia el poniente.

Y agregó: “Es una expansión controlada que va a gatillar beneficios que son importantísimos para la comuna”, afirmó, recalcando el potencial futuro que se abre por cierto con la añadidura de 2.608 hectáreas al suelo urbano, totalizando 6.017 hectáreas que se traducen en un 76% de incremento de terreno en la ciudad. “Todo esto va a tener un efecto positivo respecto de los valores que no se van a concentrar solamente en unas áreas de la ciudad sino que va a existir mayor oferta. En ese sentido, la ordenanza va estableciendo los usos de suelo para cada zona donde se liberan principalmente las densidades, que era el problema que teníamos. Dentro de las mencionadas, hay 880 hectáreas nuevas que se abren a la posibilidad de incorporar viviendas y eso va a depender primero que nada establecer si podemos optar por las edificaciones aisladas, vale decir las casas con patio como todos los conocemos, o aquellas con densificación, vale decir departamentos, por ejemplo”.
Consultado respecto de la cantidad estimativa de viviendas que podrían construirse con la nueva disponibilidad de terrenos, Haro señaló que tal proyección no es por el momento factible en términos concretos. “Eso varía dependiendo del tipo de proyecto en que se está pensando. Lo único que puedo decir es que con un número preciso en la mano, tomaría un antecedente reciente para nuestra comuna: la ficha Casen 2015, donde se indica que el déficit habitacional para grupos vulnerables de la región alcanza las 1.150 viviendas y ante lo cual estamos tranquilos puesto que respecto de los casos de vulnerabilidad concreta, los vamos a poder atender perfectamente”.

Comportamiento
de precios

El seremi puntualizó que con el nuevo Plan Regulador aprobado, una de las consecuencias que se proyectan es que los precios de venta y arriendo de viviendas, debieran bajar. “Es lo que todos esperamos y era una de las urgencias. El valor del metro cuadrado para construcción de viviendas en la ciudad depende de la localización y en ese sentido hemos tratado en todo el proceso de adquisición de terrenos, de tener mucho sentido de la realidad en cuanto a no pagar sobreprecios a la hora de compra. Los terrenos que hemos adquirido y que tenemos en reserva para próximos proyectos no supera las 2 UF (unos $52.674) el metro cuadrado. La oferta en el mercado considera por supuesto alternativas que son mucho más caras y van a depender de la cercanía, etc y llegar hasta casi 4 UF (del orden de $105.348) el metro cuadrado.


Serviu

La directora regional del Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) Hina Carabantes Hernández, complementó señalando que la nueva normativa permitirá factibilizar de mejor forma nuevos terrenos para el desarrollo de distintos proyectos, tanto en materia habitacional como de urbanización. “Esto va a gatillar una serie de inversiones públicas y privadas que van a permitir el desarrollo urbano de nuestra ciudad, que estaba tan restringido. Eso significa ordenar nuestra ciudad y por otra parte en materia habitacional todos los conjuntos que ha construido el Minvu en la región, ya no van a quedar en la periferia”.
Añadió que junto con generar la posibilidad de concentrar esfuerzos en el sector surponiente -donde se encontraban algunos terrenos afectados por densidad-, el nuevo Plan Regulador plantea entre sus desafíos, el adquirir nuevos terrenos, dado que se amplía de manera importante. “Eso es en materia habitacional, pero también hay un desafío en lo que se refiere a urbanización, porque todo el sector rural en materia de caminos por ejemplo, era de responsabilidad del Ministerio de Obras Públicas y ahora va a pasar a ser todo pavimentación urbana, siendo responsable ahora el Serviu. En ese sentido, tenemos que comenzar a planificar urbanizaciones para permitir el desarrollo urbano. En principio, al haber mayor disponibilidad de suelos cambia la relación que había entre oferta y demanda que hoy se ha venido dando, por lo tanto en principio uno entendería que al haber mayor oferta de terrenos disponibles en el área urbana el precio debiera ir a tender a bajar”, dijo corroborando lo descrito por Haro.

Sector construcción

Por su parte, el presidente regional de la Cámara Chilena de la Construcción, Jorge Sharp Galetovic valoró las nuevas reglas del juego que regirán a la ciudad en términos de planificación urbana y que claramente también incidirán de algún modo en dinamizar el sector de la construcción.

En esa línea, destacó que en los nuevos espacios que se abren, se encuentran terrenos ya adquiridos por diversas inmobiliarias, lo que implica en adelante que éstas podrán desarrollar nuevos proyectos. “Ahora, esto no es una cosa mágica. El desafío que viene es cómo llegará y se instalará en esos lugares que no están urbanizados -que antes eran rurales-, toda la infraestructura necesaria, desde las redes de agua potable, alcantarillado, eléctrica y gas, para que los eventuales emprendimientos habitaciones nuevos puedan hacerse realidad. Tal vez producto de esto, haya movimientos en los precios, tanto en los terrenos rurales como urbanos, que deberían bajar”.