Necrológicas
  • Proselia Alvarez Marín
  • René Armando Silva Miranda
  • Susana Barría Vigna
  • Humberto Barrientos Barrientos

Problemas administrativos han complicado la instalación de equipo que permitirá a niña de 7 años dejar la Uci pediátrica

Por La Prensa Austral Martes 27 de Diciembre del 2016

Compartir esta noticia
88
Visitas

El 22 de marzo próximo, Martina Mansilla Colivoro cumplirá los 7 años, pero aún está lejos de llevar una vida normal y es que ha permanecido internada hace cuatro años en la Unidad de Cuidados Intensivos de Pediatría del Hospital Clínico de Magallanes, librando una lucha por recuperar su salud que se vio afectada por una complicación cerebral, que se le produjo el 11 enero de 2013.
El problema es que no tiene la respiración voluntaria, es decir, su cerebro no envía la orden para que el cuerpo respire y eso la ha llevado a estar siempre conectada a ventilación. Para ella, la única posibilidad de poder dejar el hospital es a través de un marcapasos diafragmático, un equipo que tiene un costo de $60 millones.
En este contexto, la directora del Servicio de Salud Magallanes, Pamela Franzi, explicó: “Esperamos que el próximo año se pueda concretar la operación de la Martina. Hemos estado con algunos problemas que no tienen nada que ver ni con el gobierno regional ni con el Servicio de Salud Magallanes, sino con que ese equipo hay que importarlo y para eso hay un intermediario en Chile, con quien se han conversado distintos convenios, pero ellos quieren que el equipo sea entregado e inmediatamente se les cancele y eso es imposible administrativamente, porque el pago debe seguir todo un proceso por lo que, al menos, necesitamos siete días hábiles”, comentó.
Agregó: “En nuestra ultima postura es que, de no llegar a puerto, se va a desistir y se va a realizar la importación directa desde Estados Unidos y de esa manera lograr que la intervención se realice ojalá en marzo. Los recursos están y se han hecho las gestiones, pero ahora no depende de nosotros, hay que esperar a ver si la empresa intermediaria acepta el convenio ofrecido”.
La espera
Para la familia, éste ha sido un proceso complejo y desgastante, donde han sentido la necesidad de dar a conocer todo lo que deben atravesar los niños que se enfrentan a este diagnóstico. Se trata de una espera larga, pero que han sobrellevado manteniendo la esperanza de que la Martina va a poder volver a su casa.
“Nos va a dar la seguridad de que vamos a poder llevarla a la casa. Hay que reconocer que de todas maneras saldría con ventilación mecánica, pero, por lo que nos han explicado, ella debería ser capaz de respirar sola con el marcapasos”, explicó Sandra Arteaga, la abuela de la niña.
En enero cumplirá
cuatro años
Martina nació con una hidrocefalia, una enfermedad que produce la acumulación de líquido cefalorraquídeo en los espacios del cerebro y del cráneo. Fue por esta razón que a los 8 días de nacida le instalaron una válvula derivativa, es decir, un drenaje inserto dentro de su cabeza que le permite eliminar los líquidos. Sin embargo, la niña sufrió una falla valvular y, en enero de 2013, ésta le generó una hipertensión cerebral, que es muy similar a lo que ocurre en un accidente cerebrovascular. Esto le provocó una lesión en el tronco cerebral. Además presenta epilepsia, siendo algo normal en la enfermedad que ella manifiesta.