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Rodrigo de la Barra, director regional del Inia de Los lagos y Los Ríos: “Existe el potencial para que Magallanes se transforme en exportador genético ovino”

Por La Prensa Austral Martes 19 de Enero del 2016

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Ayer en el aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo, de Punta Arenas, alrededor de mil 400 ovejas de la raza 4M del plantel ganadero del empresario José Marín fueron embarcadas en dos aviones con destino a Ecuador. Otras 600 restantes partirán el próximo lunes, cumpliendo así con los dos mil ejemplares prometidos.

De esta manera se completa un hito histórico en Chile, ya que los animales tienen el objetivo de impulsar el mejoramiento ovino ecuatoriano, verificándose que esta es la primera vez que un animal vivo sale del país con fines genéticos. El acuerdo contempla la compra de 700 hembras y 1.300 machos, los cuales son de entre 12 y 18 meses de edad, con pesos que fluctúan entre los 50 y 60 kilos en las hembras, y de 60 a 80 kilos en los machos.

La razón por la cual el vecino país sudamericano eligió esta raza chilena en particular, fue que en su mayoría los ecuatorianos tienen ejemplares de tipo corriedale (oveja doble propósito), las cuales generan gastos y ganancias que no satisfacen los requisitos del proyecto de ganadería sostenible que llevan a cabo. En cambio, este ovino chileno entrega un buen peso, calidad de carne y una lana más fina, características que los ecuatorianos esperan que se multipliquen en sus ovejas.

“Cuando uno compra genética debes mantenerla renovada, por lo tanto el vendedor genera una línea permanente de adquisición de insumos, la cual partió con la compra de animales vivos, pero después los interesados deben adquirir semen, embriones y por lo tanto el exportador empieza a tener un proceso de desarrollo muy potente”, señaló Rodrigo de la Barra, director regional del Instituto de Investigación Agropecuaria (Inia) de Los lagos y Los Ríos. Agrega, que una cosa es vender un animal por única vez, pero otra muy diferente es vender el potencial genético, el cual se puede hacer muchas veces con un sólo ejemplar.

Esto concuerda con el plan a seguir por parte de Ecuador y el empresario magallánico José Marín, debido a que al cabo de seis meses realizarán una evaluación del comportamiento de estos dos mil ovinos 4M. Si todo resulta como se espera, podría haber nuevas compras entre el presente año y el 2017.

Una puerta que se abre

Con respecto a la ida al extranjero de estos animales, Rodrigo de la Barra se mostró esperanzado, indicando que se ha abierto la puerta para que Chile pueda definitivamente ver seriamente el tema genético, no sólo ovino sino que también bovino, y comenzar a pensar que se puede surtir al mercado sudamericano de productos genéticos de calidad. “Existe el potencial económico para que Magallanes se transforme en un exportador genético ovino, no sólo para vender carne de cordero o lanas, también lograr comercializar los genes de éstos, ya que tienen preciadas características, sobre todo para países latinoamericanos”, agregó.

Por su parte, la secretaria regional ministerial de Agricultura, Etel Latorre Varas, manifestó que este embarque representa un hito para la historia exportadora de Magallanes, pues busca sentar las bases para una mayor valorización de la genética ovina nacional

Recordemos que en Chile hasta el 2010 no tenía razas propias de estos animales. Es por ello que mediante un trabajo del Inia junto a los ganaderos que habían cruzado diferente tipos de ovejas, ese mismo año se comprobó genéticamente que la oveja chilota era una nueva raza, es decir que tiene características que pueden mantenerse a través del tiempo de manera estable. Posteriormente se hizo lo mismo con la 4M, la cual fue inscrita convirtiéndose en la segunda raza originalmente chilena. “Sospechamos que en la región hay dos o tres especies propias más, por lo tanto pensamos que los próximos años podríamos estar registrando un par de éstas”, puntualizó De la Barra.