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Trabajadora que padece múltiples males acusa largas esperas para acceder a tratamiento médico

Por La Prensa Austral Lunes 9 de Enero del 2017

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sus 45 años de edad, Adriana Gallardo Astorga ha debido enfrentar severos dolores e incluso se ha visto limitada en sus movimientos. Desde hace algunos años que en carne propia ha experimentado como las actividades que antes eran parte de su rutina diaria, hoy apenas las puede realizar. Ya no camina sola porque se ha caído en varias oportunidades, accidentes que le ha dejado marcas en las piernas. La razón: un grave problema de salud ha deteriorado su cuerpo de manera importante.

Hay días en que se siente bien, en que su rutina es casi normal y hay otros en que el dolor la lleva a necesitar de la morfina, pero siempre está medicada en medio de padecimientos invalidantes. Es en este contexto, que ha recurrido al Hospital Clínico de Magallanes en varias oportunidades, sin embargo se ha encontrado con una atención, a su juicio,  displicente y en la que -acusa- ha sido catalogada como “paciente conflictivo”, debiendo enfrentar largas esperas y la nula coordinación entre los especialistas que la tratan, interrumpiéndose su atención médica, cada vez que un médico es despedido o gana una beca.

Reclamos

Señala que ha presentado varios reclamos y en su ficha hay una hojita que advierte: “Paciente conflictivo”. Admite que ha discutido con los especialistas “por sus derechos”, pero en seguida aclara que hasta para solicitar una hora médica ha debido interponer un reclamo. La última queja que presentó fue debido a que le solicitaron que se realice una electromiagrafía, que ya tiene dos años de espera. Asimismo, cada vez que el especialista que la atiende ha dejado de prestar funciones en el hospital, por beca o despidos, por lo que ha debido presentar un reclamo para agendar una nueva hora.

Su historia parte en 2010 con los dolores, en esa oportunidad, le dieron el diagnóstico de un lumbago facetario, pero en 2011, además comenzó con dolores supuestamente por cálculos renales. En este contexto, se realizó exámenes urológicos en la Clínica Magallanes los que advirtieron sobre una grave infección. Con estos exámenes, Adriana señala que fue al Hospital Clínico y solicitó la hospitalización estando internada por casi dos semanas, tras lo cual el médico le dijo que no eran cálculos sino un lumbago. Esa fue la primera controversia que tuvo con el especialista que la atendió.

Varios especialistas

Tras este episodio fue derivada con varios especialistas, varios que ya han dejado el hospital, desde el 2010 a la fecha. “Fui al hospital y me dijeron que el doctor, ya no estaba, entonces me derivaron a la OIRS para presentar un reclamo, para que recién me asignaran un nuevo especialista. A mí me vencía la licencia al otro día y no podía esperar, así que al otro día volví al trabajo”, explicó.

Después fue evaluada por otro médico especialista quien le dijo que no le importaba lo que hubiese dicho el dioctor anterior o los exámenes que le hubieran solicitado. Con él partía de cero. “Yo le dije: ¿Pero cómo voy a partir de cero, acabo de pagar una resonancia que me costó más de $180.000? y él me dijo que con él sí o sí partía en cero”, indicó.

Critica falta de coordinación

En este contexto, cuestionó que no haya una coordinación entre los especialistas que la han atendido. “Yo no sé qué hacer, porque el neurólogo y el traumatólogo dicen distintas cosas, entonces no sé cómo hacer frente a esta situación”, comentó la trabajadora de 45 años.

Finalmente, ahora está siendo atendida por el neurocirujano Giampiero Colagiovanni, quien le solicitó un examen donde se le entrega un diagnóstico de Espondiloartritis de L4-L5 (inflamación de las articulaciones entre las vértebras), además de una tendinosis del glúteo medio y glúteo menor, una bursitis profunda del tendón ingniotibiales y una condriopatía coxofemoral.

Ante la consulta por las inquietudes de esta paciente, el director del Hospital Clínico de Magallanes, Claudio Arriagada declinó hacer comentarios.