Necrológicas
  • Raúl Flores Gómez
  • Orlando Vera Muñoz
  • Luz Edulia de las Mercedes Chapa Muñoz
  • Francisco Moreno Chávez

Vecinos de prolongación Condell han debido recurrir a trineos para subir sus compras

Por La Prensa Austral Miércoles 29 de Julio del 2015
Noticias relacionadas

Compartir esta noticia
236
Visitas

Diversas complicaciones está generando la escarcha, para las familias que habitan el sector alto de la prolongación Carlos Condell, luego de que la única vía de acceso a su sector se presenta intransitable para el flujo vehicular, a razón de que la escarcha y el barro, han imposibilitado la normal circulación de vehículos y de personas.

Agrava la situación que el municipio de Punta Arenas, ha visto sobrepasada su capacidad de reacción, por no contar con el suministro de sal suficiente, cantidad que -para este año- se había previsto en 310 toneladas, “y que se hicieron pocas, debiendo generarse una nueva compra que asciende a las 100 toneladas”, según informó a La Prensa Austral el administrador municipal Claudio Flores.

Sin embargo, para los vecinos que habitan el sector de prolongación Carlos Condell, al norponiente de Punta Arenas, la necesidad de que las autoridades atiendan la única vía que los conecta con la parte baja de la ciudad de Punta Arenas, no es un tema nuevo. Aducen que -si bien este año la escarcha ha sido más continua- “en los inviernos pasados tampoco se acercaron a esparcir sal, cuando las condiciones así lo requerían”, aseveran.

Así ocurrió el viernes pasado, cuando las familias del sector solicitaron la ayuda municipal, siendo informados que no existía suficiente sal para llegar hasta la prolongación Carlos Condell.

“Los vecinos aquí comenzaron a picar la escarcha el día sábado, porque desde el municipio se informó que no quedaba sal. Hasta el domingo varios vecinos hicieron esa tarea, pero no fue suficiente, por lo que se planteó la idea de prender fuego para ablandar el camino. No quedó otra alternativa, porque aquí hay personas que tienen familiares enfermos y a ellos, hay que trasladarlos de alguna manera a la ciudad”, afirmó a La Prensa Austral Angela Penoi.

La vecina afirmó que son los niños y adultos mayores, los más afectados con estas inclemencias climáticas, dado que “bajar” por la vía que los conecta con los colegios y consultorios de Punta Arenas, se torna un riesgo, dado que ni siquiera los vehículos pueden transitar por el lugar.

“Si pedimos un taxi, no pueden subir porque corren el riesgo de quedar a la mitad. Ellos mismos, nos han dicho que no es por falta de voluntad, sino porque no pueden subir. Desde nuestras casas, hemos visto cómo los autos han quedado atravesados en el camino”, acota la pobladora.

Para Julia Cárcamo Levil, en tanto, los problemas se agudizan cuando hay que abastecerse con víveres, toda vez que -la dificultad de usar vehículos- da paso al uso de trineos. “Imagínese, cuando hay que abastecerse con las compras a fin de mes. Por eso hemos tenido que usar trineos, para subir las cosas que compramos en el supermercado, ya que los vehículos no pueden subir”, testimonió la pobladora.

Adultos mayores

Un problema colateral es el que se suscita con los adultos mayores, quienes al verse impedidos de ser trasladados hasta los consultorios, en varias ocasiones han debido perder sus controles de salud.

“Tengo 87 años y me cuesta mucho salir. Me atiendo en el consultorio 18 de Septiembre y he perdido hartos controles por no poder bajar este camino. Acá hay otros adultos mayores que quedan aislados, en la misma situación”, señala María Levil Huichapani.

La mujer hizo un llamado de atención a las autoridades, planteando que las promesas de apoyo al arreglo de los caminos se levanta en tiempo pre electoral y luego se difuminan para siempre.

“Las autoridades anuncian que van a hacer esto, que van a hacer lo otro por los adultos mayores, y al final no cumplen con su deber y no llegan nunca acá. Sólo cuando viene el tiempo de la política recorren todos los sectores y después ‘si te he visto no me acuerdo’. Nosotros acá nos sentimos abandonados”, concluyó Levil Huichapani.