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“Yo la denominé la ‘Casa de las Sombras’, porque nosotros entrábamos y salíamos vendados”

Por La Prensa Austral Sábado 12 de Septiembre del 2015

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“Esa escalera es emblemática, ella representa todo el dolor de los que pasamos por ese lugar. El crujido de esas maderas era el lamento de cada preso político que sufrió, que tanto masacraron”, expresó con aflicción Eleuterio Barra, miembro de la Agrupación Cultural y Derechos Humanos Orlando Letelier del Solar, refiriéndose a los terribles episodios que vivió en el denominado Palacio de la Sonrisa, de Avenida Colón.
Estas sentidas palabras se dieron en el contexto de la convocatoria que ayer reunió en la Plaza de los Derechos Humanos en Avenida Colón, tanto a autoridades regionales como representantes de diversas agrupaciones de Derechos Humanos, quienes serán testigos de la futura recuperación y restauración del emblemático edificio de Avenida Colón 636, lugar que fuera utilizado como centro de tortura durante la dictadura militar.
“Casa de las Sombras”
El edificio está ad portas de convertirse en Casa de la Memoria y los Derechos Humanos.
“Yo la denominé la Casa de las Sombras, porque nosotros entrábamos y salíamos vendados, no veíamos qué nos rodeaba, quiénes nos llevaron, cómo nos golpeaban. No sabíamos a qué íbamos subiendo y cuando llegábamos al último piso, nos empujaban y nos largaban para abajo; la gente quedaba fracturada y no había doctor, nada. Simplemente después teníamos que volver a nuestro lugar de reclusión, en mi caso al Regimiento Cochrane, ahí nos sacábamos la venda y era como volver a decir ‘aún estamos vivos’”, narró Eleuterio Barra.
Futuro libre
A 42 años del Golpe de Estado, hoy el destino de esta emblemática construcción y su historia está en manos de una transformación de forma, pero no de fondo, porque el “Nunca Más” a hechos de tortura, seguirá presente. “Quiero volver a ver esta casa ya reconstruida, con esa escalera lista para que subamos y vayamos pensando en un futuro libre, sin vendas y mirando hacia arriba pensando en un Punta Arenas más hermoso, un Magallanes más potente, un país grande y nunca olvidarse de la democracia, porque hace 42 años la perdimos y nos costó mucha sangre volver a tenerla”, planteó Barra.
Gracias a la Agrupación Salvador Allende se logró que esta casa fuera traspasada por la Armada de Chile al gobierno. Actualmente, la estructura de propiedad fiscal -concesionada al municipio local y que será renovada en 2016- es contemplada para su mejoramiento y rediseño museográfico. Esta iniciativa también forma parte de los lineamientos impulsados por el gobierno a través del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas, como parte, además, del compromiso gubernamental con los Derechos Humanos. Según el seremi de Bienes Nacionales, Víctor Igor, el enfoque que se dará al inmueble, como su administración son materias que se desarrollarán a partir del próximo año.