Necrológicas
  • Norma Lidia Ojeda Santana
  • Ricardo Bravo Palma
  • María Cristina Mancilla Gómez
  • Ricardo “Lumpi” Bórquez Schultz
  • Dina Gómez Alba

Greg Lake, la voz del rock progresivo, muere a los 69 años

Por La Prensa Austral Viernes 9 de Diciembre del 2016

Compartir esta noticia
46
Visitas

El músico británico Greg Lake, considerado uno de los padres fundadores del rock progresivo, murió el miércoles a los 69 años a consecuencia de un cáncer, según informó ayer su manager. “Ayer (miércoles) perdí al mejor amigo en una larga y dura lucha contra el cáncer”, escribió Stewart Young en la web oficial del ex vocalista de la banda King Crimson y cofundador del trío de rock Emerson, Lake & Palmer. En marzo de este año había fallecido su compañero de grupo y amigo Keith Emerson.

Lake, calificado con frecuencia como uno de los padres fundadores del rock progresivo, se dio a conocer con títulos como “In The Court of The Crimson King” o “I Believe in Father Christmas”.

Nacido en Poole, Dorset, fue músico precoz e inició su andadura en The Gods, una pequeña banda en la que no llegó a grabar ningún disco. Fue entonces cuando se reencontró con Robert Fripp, un antiguo compañero de colegio, junto al que fundó King Crimson, considerada la banda pionera del rock progresivo. Debutaron con un álbum, “In the Court of the Crimson King” (1969), que muchos consideraron fundacional del nuevo estilo. Su voz -y también su bajo- impregnó las grandes canciones de aquel disco, que fue un gran éxito. Pero el hechizo duró poco y Lake, por diferencias con la dominante personalidad de Fripp, decidió abandonar la banda apenas un año después.

Todavía grabó las voces en el siguiente disco de los Crimson, pero ya con un nuevo proyecto en marcha. Lake sumó sus fuerzas ese 1970 con el teclista Keith Emerson y el baterista Carl Palmer para fundar Emerson, Lake and Palmer, quizás el supergrupo más longevo e influyente de todos los tiempos. El álbum debut “ELP” (1970) supuso un gran éxito, en el que Lake contribuyó decisivamente con la quizás canción más recordada, “Lucky man”, que compuso cuando todavía estaba en el colegio. Los siguientes discos, “Tarkus” (1971), “Trilogy” (1972) o “Brain salad surgery” (1973), entre otros, mantuvieron un listón alto de complejidad, una de las marcas de la casa del ambicioso proyecto, cada vez más alejado de los estándares comerciales y con constantes flirteos con la música culta.

Se convirtió en una de las voces más reconocibles de los temas épicos de la banda. “Still you turn me on” o “From the beginning”, entre otras, llevan su sello inconfundible.