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Se trata de la escampavía Yelcho, que permitió el rescate de 22 náufragos en 1916

Mattassi comenzó construcción del que sería el último de sus barcos del museo de sitio Nao Victoria

Por Nicolás Ulloa Miércoles 3 de Febrero del 2016
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La historia dice que el 30 de agosto de 1916, el escampavía Yelcho, al mando del piloto Luis Pardo rescató en un audaz viaje a través del paso Drake, en pleno mar antártico, a 22 náufragos ingleses del bergantín Endurance al mando de Sir Ernest Shackleton. La tripulación extranjera quedó aislada en la isla Elefante, luego que su embarcación fuera atrapada por los hielos antárticos el 18 de enero de 1915.

Hoy, dicho episodio de los libros náuticos de Magallanes está siendo revivido por el visionario empresario del turismo, Juan Mattassi, quien hace 8 días, junto a sus hábiles carpinteros, comenzó a construir la que asegura será su último navío que “traiga a la vida”.

“Será tiempo de descansar, y de disfrutar de lo que se ha hecho”, dijo ayer Mattassi, al invitar a La Prensa Austral a conocer los primeros avances de la construcción de la maqueta a escala del navío Yelcho, pieza que a diferencia de sus obras anteriores, será hecha de metal, al igual que la escampavía original.

Igual que en el pasado, Mattassi y su colaborador, Miguel Cariñanco, han comenzado la obra construyendo una réplica reducida en diez veces su tamaño, a fin de calcular materiales y revisar errores de diseño.

“Antes así se hacía, a fin de que la persona que financiaba la expedición, supiera como quedaría su barco. Ahora, hay programas computacionales que te permiten simularlo todo, pero nosotros preferimos la manera antigua”, comentó el empresario turístico.

Una vez concluida la tarea, para lo cual se han fijado un plazo de dos meses, pretenden iniciar la manufactura de la embarcación en escala real, 36 metros de largo (eslora) y 7 metros de ancho (manga) con hierro soldado, detalle que variará del modelo original, ya que en ese entonces las piezas eran remachadas entre sí.

Mattassi aprovechó de agradecer las gestiones hechas por Hugo Lizama Vidal, quien en una colaboración investigativa, aportó copias de los planos originales de la embarcación, en base a los cuales hoy se está construyendo la maqueta.

En dos años esperan terminar el navío, el cual será la sexta embarcación del museo de sitio, sumándose al reconocido Nao Victoria, la Goleta Ancud y el HMS Beagle, entre otros.

Respecto del financiamiento para la nueva propuesta de revivir la historia, el comentario de Mattassi es decidor. “No tengo la menor idea de cómo lo vamos a costear”, aunque se mostró confiado, en que al igual que en las creaciones anteriores, se puedan materializar aportes.