Necrológicas

Muere Chris Cornell, líder de Soundgarden y Audioslave

Por La Prensa Austral Viernes 19 de Mayo del 2017

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La policía de Detroit investiga la muerte del cantante, de 52 años, como un posible suicidio.

Con 52 años, Chris Cornell podía ya considerarse un sobreviviente de la generación del grunge, acaso el último movimiento total que fabricó la cultura popular antes de la era de la fragmentación y la ironía.

El vocalista de Soundgarden fue hallado muerto en su habitación de hotel tras un concierto de la banda en Detroit. Este viernes debía actuar al frente de su vieja banda en Columbus, Ohio. Las causas de la muerte son desconocidas, pero la policía de Detroit aseguró que sus agentes estaban investigando si se trató de un suicidio.

Posteriormente, un vocero de las autoridades reiteró la información previa a la edición web de la revista Variety. “A las 12 am (hora local), el 911 recibió una llamada desde el MGM Grand Casino Hotel. Al parecer un amigo de la familia fue a ver cómo estaba Cornell por petición de su esposa. Fue al hotel y lo descubrió inconsciente en el piso del baño (…) fue declarado muerto en el lugar”, indicó.

“En este momento nuestra investigación nos lleva a la posibilidad de que haya sido un suicidio, pero tenemos que esperar los reportes médicos para determinar la causa de muerte. No podemos entregar mucha información acerca de lo que observamos en la habitación de Cornell o lo que nos lleva a evaluar esa conclusión”, añadió el uniformado.

“He perdido a un montón de jóvenes y brillantes amigos. Andy Wood, Laney Stanley y Jeff Buckley, que era muy buen amigo. Y Kurt Cobain y Shannon Hoon, otro gran amigo, igual que Mike Starr”, declaraba Cornell con espíritu de sobreviviente hace apenas dos años en una entrevista concedida a la edición australiana de Rolling Stone.

Formó Soundgarden en 1984. La banda fue una de las primeras en firmar por Sub Pop, el sello alternativo de Seattle que acunó a casi todos los grupos formados en la lluviosa ciudad del noroeste de Estados Unidos que a principios de los ‘90 alcanzarían el éxito bajo el paraguas del grunge, ese movimiento que los medios presentaron como un antídoto lleno de nihilismo y autenticidad ante los excesos del rock de los ‘80.

Fieles al pasado

A diferencia de Kurt Cobain, Chris Cornell y Soundgarden nunca parecieron especialmente predispuestos a romper con el pasado. En 1990, su “Ultramega OK” fue nominado al Grammy al mejor disco de metal y dos años más tarde, ya con el exitoso “Badmotorfinger” en las calles, la banda se embarcó en una extensa gira estadounidense teloneando a Skid Row, una banda de hard rock que tenía mucho más en común con Guns n’Roses o Aerosmith que con Black Flag o Pixies, referentes más comúnmente asociados a le ética y estética grunge.

En 1991 aglutinó a sus amigos -entre ellos, Jeff Ament o Eddie Vedder- en “Temple of The Dog” y lanzó un fabuloso disco dedicado a la memoria de Andy Wood, ex compañero de piso y líder de Mothe Love Bone, quien había fallecido el año anterior de sobredosis, convirtiéndose en la primera promesa truncada de una escena que daba sus primeros pasos.

Una década más tarde, con Soundgarden ya disueltos después de dominar el planeta en 1994 con “Superunknown” y su ubicuo single “Black Hole Sun”, Cornell se embarcaba en su segunda aventura al frente de una superbanda. Esta vez sería Audioslave y en ella lideraría a la sección instrumental de Rage Against The Machine desde el rap metal protesta hasta el hard rock de apisonadora.

El éxito fue descomunal y Cornell se confirmó por tercera vez en su carrera como un vocalista de capacidades casi sobrenaturales, un líder carismático y un tipo con una habilidad incomparable para encontrar en cada momento los compañeros, la actitud y el sonido exacto para no caer en el olvido.

Sólo intentó ser moderno una vez -una más de las que lo ha intentado Pearl Jam, acaso la más sólida banda del rock estadounidense contemporáneo-, en 2009, cuando lanzó en solitario el disco “Scream”, producido por Timbaland y Justin Timberlake. El fracaso fue mayúsculo. Tres años más tarde, Soundgarden se reunía y lanzaba un nuevo disco, “King Animal”. Por entonces, ni él ni el resto del grupo necesitaba ya hacer las cosas especialmente bien. Simplemente con estar les valía. Y así fue hasta ayer.

Cornell fue un ave rara dentro del ecosistema del Seattle de principios de los ‘90. En la escena musical actual, también lo era, pero, más que por la forma en que gestionó su carrera en los últimos años, por el hecho de estar, simplemente, vivo.

A diferencia de Eddie Vedder, líder de Pearl Jam, quien siempre prefirió el surf a la heroína, Cornell tuvo sus adicciones y sus depresiones. Subió y bajó, entró y salió de la senda del éxito en infinitas ocasiones. Grabó una canción para una entrega de James Bond (“Casino Royale”) y llegó a ser noticia hasta por cortarse el pelo. Fue la mayor y más longeva estrella del rock que surgió del grunge, el movimiento que iba a acabar con las estrellas del rock.