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Médico que se aleja del hospital recomienda contar con al menos cuatro especialistas

Por La Prensa Austral Martes 18 de Abril del 2017

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Cristian Sánchez Mora, facultativo que atendió a los usuarios del Hospital Marco Chamorro Iglesias, sugirió al Comité de Defensa de Porvenir enfocar sus demandas en solicitar esos cuatro profesionales residentes

 

Fotos Félix Iglesias M.

Después de una fructífera tarea de seis años, se alejó de Porvenir el médico general de zona Cristian Sánchez Mora, facultativo que atendió a los usuarios del Hospital Marco Chamorro Iglesias y ejerció funciones de modo particular y en una empresa privada de salud en esta ciudad. Como actor directo del sistema, subrayó en la necesidad que el nuevo hospital fueguino -que será inaugurado este año- tenga especialistas, recomendando según su experiencia, que sea en las áreas de salud mental, de atención a niños (pediatra), en medicina interna y un médico familiar.

Para Sánchez, el nuevo edificio dotará a la capital fueguina de un hermoso hospital, conociendo sus avances porque como subdirector del recinto actual le tocó liderar su equipamiento, que será de gran calidad y tecnología “de primera línea” para satisfacer la demanda de salud. Pero el edificio y los equipos -se sinceró- “no son todo, porque también la población requiere ser atendida en sus problemas de salud con un nivel más resolutivo y de mayor especialización”.

Lo especialistas que hacen falta

Lo anterior, porque para los isleños es muy incómodo tener que trasladarse a Punta Arenas para tratarse o diagnosticarse. “Sabemos que las demandas en salud son infinitas. Siempre va a haber mayor demanda que la oferta que entrega el Servicio de Salud, pero eso es así en todo lugar”.

“Las necesidades tienen que ser cubiertas en lo posible, y en este caso, según el perfil de patología de la población, se hace necesario desarrollar estrategias para adquirir especialistas en salud mental; un pediatra, dada la alta población de niños y un médico de familia”, recomendó.

Este último sería idóneo incluso, para liderar el hospital en sus objetivos estratégicos y compromisos de gestión orientados a la comunidad, al tratarse de un centro comunitario de salud familiar. A ellos debía sumarse un médico internista, que ve enfermedades internas con conocimientos amplios en corazón, pulmón, riñón y sangre, añadió Sánchez.

Son las principales especialidades en que la comunidad debiera enfocar sus demandas, como las que está expresando el Comité de Defensa de Porvenir y que al galeno le parecieron muy interesantes, como expresión unitaria de los residentes, admitió.

Médico cercano

Durante su permanencia profesional en la capital isleña, Cristian Sánchez destacó por su cercanía con los porvenireños, ya que a su labor como médico unió la de consejero y asesor de grupos locales, especialmente de adultos mayores, integrando de hecho instituciones como la Agrupación de tercera edad Carlos Baigorri y la filial de la Cruz Roja Chilena. En ellas, se granjeó la simpatía y el cariño de sus asociados, quienes lamentaron su alejamiento y le brindaron sentidas despedidas, reconociendo su apoyo constante.

Ese especial sentimiento lo vio el médico con simpatía y agradecimiento. “Es muy grato y me produce mucha satisfacción, porque es el mejor premio que a uno le pueden dar. Creo que es fruto de un trabajo con la comunidad, con los usuarios, con la dedicación pertinente como médico para el paciente que está enfermo y una mirada holística del ser humano”, sintetizó.

Ahondó que un paciente no es sólo un cuerpo enfermo, sino una persona que trabaja y forma parte de una familia y de la sociedad. “Con esa visión del ser humano, más los conocimientos de la medicina, permitió que mi atención fuera lo más cercana a la calidad y dignidad que merece toda persona”, acotó.

Planteó que “tuve la suerte de trabajar con una población muy hermosa, muy activa en temas de la comunidad, como lo es su respeto por la tercera edad, una población silenciosa pero que trabaja arduamente con el resto de las personas: están inmersos en clubes del adulto mayor, en su Unión Comunal del grupo etáreo, en la Cruz Roja y son los pacientes más responsables que uno puede tener”, aseguró.

Calidad del fueguino

El médico agrego que fue una suerte trabajar con ellos y ser invitado a integrar sus agrupaciones y trabajar con éstas, aunque también realizó otras actividades, como con los internos de la cárcel local, con los adolescentes en los colegios y promoviendo la salud y hábitos de vida saludables. Estimó que el paciente fueguino “abre sus puertas y el corazón e integra al doctor a su familia y a sus hitos familiares”.

“El fueguino es una persona muy de querer, que busca la cercanía como paciente con el profesional de salud y requiere mucha atención por el hecho de estar aislado, pues vive una suerte de desamparo. Esto sumado al abandono, de repente, hace que sean personas que buscan refugio en quien contar sus penas y alegrías. Como médicos del hospital de Porvenir tenemos las puertas abiertas para acogerlos”.

El aumento de casos de salud mental

“Es esa demanda de cuidado, del abandono y el poco contacto con otras personas, lo que genera que un paciente entre en un estado de ansiedad, de depresión”. Sánchez sitúa a ese primer grupo como el típico paciente isleño del área de salud mental, pero hay otro grupo que también vive dramas psicológicos: el que emigra desde otros puntos del país (generalmente del norte) a la isla, por razones de trabajo, ya sean funcionarios públicos o los que vienen en busca de una mejor situación laboral en alguna de las industrias locales.

Es una población flotante o en radicación, sumado a los trasladados por las Fuerzas Armadas y los servicios públicos, que llegan con la sensación de dejar lo propio, lo familiar, sin más apoyo que su familia nuclear y en algunos casos -como el del mismo entrevistado- que llegan solos a un lugar aislado, lejano y de clima inhóspito.

Esto genera cierta ansiedad y estar pendientes de lo que dejaron más al norte, siendo en consecuencia pacientes que llegan buscando ayuda al hospital, para ser escuchados y solucionar sus problemas del ámbito depresivo. “Hay muchos factores que inciden en que una persona en Tierra del Fuego sea más propensa a sufrir trastornos de la esfera emocional, en salud mental. El hospital ha visto intensificarse estas consultas, por lo que a mi modo de ver se requiere seguir desarrollando este polo de atención”, ilustró el médico.

La Agrupación del Adulto Mayor “Carlos Baigorri Hernández” fue una de las instituciones que le brindó una emotiva despedida al médico que se ganó el cariño de los porvenireños, por su buena disposición y la plena integración que logró con la comunidad isleña.

Accidentes de tránsito y las “estresantes aeroevacuaciones”

Para Cristian Sánchez, las aeroevacuaciones desde Porvenir es un tema que sigue estático, como en los seis años que estuvo atendiendo en el nosocomio isleño. Como médico de turno debió gestionar múltiples evacuaciones aéreas, en un sistema que lidera y depende del Samu regional, que se encarga de buscar el medio de transporte.

Aunque funciona, a veces con mucha espera, cree que siempre se puede mejorar, tanto en sus tiempos de reacción como de disponibilidad, para que no haya trabas en las acciones diurnas o nocturnas (algunos pilotos no se atreven a volar de noche, confesó), lo que genera en los médicos solicitantes ciertos niveles de estrés, porque la urgencia pude presentarse en cualquier instante.

Lo que no podrá mejorarse nunca son los factores geográfico y climático, aunque se disponga del medio más expedito. No obstante, hay una situación que no disminuye, pese a las medidas preventivas de los distintos servicios, y es la tasa de accidentes de tránsito en la isla, con altos niveles de gravedad, muchas veces fatales, lamenta el ex subdirector del centro asistencial.

Al respecto, citó una tradición de la comuna, que son las competencias automovilísticas, debido a las cuales suelen presentarse accidentes con causas que superan a las medidas que se prevén. “Es lamentable tener que recibir muchas veces pacientes conocidos que uno ha visto durante 6 años, que llegan malheridos o que no llegan, porque fallecen. En esto, eso sí, tiene alguna influencia el estado de los caminos, ya que el ripio es un factor de riesgo en especial para turistas que no lo conocen”, advirtió.

Respecto a la petición para capacitar a médicos locales para hacer autopsias, explicó que hoy la legislación no lo permite, por cuanto un médico general posee capacidades mínimas que no le permiten situar con exactitud legal la causa de muerte en circunstancias sospechosas. Tampoco ve posible, por el tiempo que emplearía, que un galeno que desea especializarse vaya a hacer un curso para autopsias, salvo que busque esa formación como definitiva.

“Agradezco y pido que confíen en los médicos que vendrán”

Cristian Sánchez nació en Concepción, donde viven sus padres, es el mayor de dos hermanos y egresó a los 24 años como médico de la Universidad Católica de esa ciudad. Llegó a Porvenir con sólo 3 meses de experiencia, ejercida en el Hospital de Arauco.

A sus 31 años, tras cumplir el máximo de permanencia en zona aislada, va a especializarse en oftalmología durante 3 años en el Hospital El Salvador de la Universidad de Chile en Santiago. Espera sumar otros dos años de estudio posterior, para profesionalizarse en otros temas del ojo y la visión.

Al irse de Porvenir, Sánchez agradeció a la gente por la confianza que le brindaron como médico, donde espera haber beneficiado a los habitantes que le tocó atender. “Gracias por darme la oportunidad de crecer como médico, de poder conocerlos a fondo y por la cercanía y confianza logradas. Les aconsejo que le den la oportunidad y confíen en otros médicos que llegarán, que también vienen a dar lo mejor de sí a la comunidad”.