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Enfermos de zika no consiguen medicamentos

Por Agencias Jueves 4 de Febrero del 2016

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El desabastecimiento en Venezuela no es ninguna novedad. En distintos medios tanto nacionales como internacionales desde hace meses se denuncia que no hay alimentos, que los precios están por las nubes por la poca cantidad, y que las góndolas de las farmacias están vacías.

Ya de por sí la falta de productos en un problema. Pero la situación se complica más por la epidemia de zika que golpea de lleno al continente latinoamericano.

Son varios los factores que influyen: por un lado, la escasez de repelentes de mosquitos y las acumulaciones de basura en muchas ciudades, y en especial, en barrios pobres, donde además se almacena agua, a menudo en recipientes abiertos, porque el servicio es irregular y ha empeorado por la actual sequía. Por otra parte, la escasez de preservativos y de píldoras anticonceptivas contribuye al aumento de embarazos no deseados en Venezuela, donde el aborto es ilegal a menos que la salud de la mujer esté en riesgo.

La escasez que viven a diario los venezolanos también podría comprometer el diagnóstico. El papel usado para imprimir ecografías, por ejemplo, es escaso o es excesivamente costoso, lo que podría dificultar la detección de malformaciones cerebrales en los bebés, una condición relacionada con el zika.

Desde el gobierno intentan silenciar la situación. De acuerdo a médicos venezolanos y a una gran parte de la oposición, el presidente Nicolás Maduro podría estar subestimando el número de casos de zika, lo que afectaría en forma directa los esfuerzos para combatir el mosquito que transmite la enfermedad.

Alrededor de 4.700 casos sospechosos fueron reportados en el país tropical, dijo la semana pasada la ministra de Salud de Venezuela, Luisana Melo, en una primera estimación oficial del virus que se vinculó a malformaciones en bebés recién nacidos en Brasil.

El Ministerio dejó hace más de año de emitir boletines semanales de salud, lo que significa que no hay datos públicos históricos, ni estadísticas geográficas de los brotes de fiebre inusual, por ejemplo.