Necrológicas
  • Ricardo “Lumpi” Bórquez Schultz
  • Ana Luisa Sepúlveda González
  • María Cárcamo Márquez
  • Edita de Lourdes Oyarzún Díaz
  • Lucila del Carmen Barría Mancilla
  • Dina Gómez Alba

Flores y homenajes a los astronautas que murieron en el transbordador Challenger hace 30 años

Por Agencias Viernes 29 de Enero del 2016

Compartir esta noticia
139
Visitas

La agencia espacial estadounidense (Nasa) recordó ayer, en el día en que se cumplieron 30 años de la tragedia del transbordador Challenger, a todos los astronautas muertos en misiones espaciales. En 1986 los siete tripulantes murieron tras la explosión de la nave al minuto de su despegue, cuya transmisión en vivo para gran parte del mundo causó notable impacto.
Ofrendas florales fueron colocadas en el Cementerio Nacional de Arlington, cerca de Washington, y en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, en memoria de los siete astronautas que murieron en el Challenger el 28 de enero de 1986, así como en otros desastres espaciales.
Además, el Centro Espacial Johnson de Houston (Texas) conmemoró la efeméride con una ofrenda floral en los árboles Apollo, Challenger y Columbia, plantados en sus instalaciones.
“La exploración espacial es uno de los más difíciles esfuerzos que emprendemos y desde el Apolo 1 al Challenger y al Columbia, valientes estadounidenses han hecho su último sacrificio en nuestra búsqueda de ampliar los límites y explorar nuevas fronteras”, dijo el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en un comunicado por la conmemoración del Día del Recuerdo en la Nasa.
“Sin embargo, a pesar de los peligros, continuamos para alcanzar las estrellas. A partir de nuevas asociaciones con la industria privada para el desarrollo de invenciones revolucionarias los estadounidenses iremos con ellos al Sistema Solar y finalmente a Marte; continuaremos nuestra travesía de descubrimiento”, amplió Obama.
Poco después de llegar a la Casa Blanca en 2009, Obama canceló un programa de la Nasa para regresar a la Luna, diciendo que prefería canalizar esos recursos a una exploración del espacio profundo y dirigida a enviar una misión tripulada a Marte en la década de 2030.
Las tragedias
Desde ayer y hasta el 1 de febrero se cumple el 49º aniversario del incendio en el que murieron los tres tripulantes del Apolo 1, el 30º aniversario del desastre del transbordador Challenger y el decimotercer aniversario de la tragedia del transbordador Columbia.
El 27 de enero de 1967, los tres tripulantes del Apolo 1, Gus Grissom, Ed White y Roger Chaffee, perecieron al producirse un incendio en el módulo de comando durante un ensayo en Cabo Cañaveral.
En tanto, el 28 de enero de 1986, el transbordador Challenger se desintegró 73 segundos después de despegar cuando iba a cumplir la misión STS 51-L, en la que por primera vez en la historia viajaba un civil, la profesora Christa McAuliffe.
Esa noche, el entonces presidente Ronald Reagan (1981-1989) tenía previsto dar el discurso sobre el Estado de la Unión, que aplazó debido al luto nacional y en su lugar pronunció un emotivo mensaje, sobre todo dirigido a los niños que estaban viendo el lanzamiento, que tuvo un gran impacto en la sociedad.
El 1 de febrero de 2003, el transbordador Columbia se desintegró al entrar en la atmósfera con sus siete tripulantes, tras 16 días de exitosa misión (STS-107), en un accidente que volvió a conmocionar al país.
El dramático accidente frustró la aspiración de la Nasa de enviar civiles al espacio para involucrar a la sociedad en sus exploraciones, recabar apoyo para su costosa financiación y obtener puntos de vista de profesores, periodistas y otros profesionales que pudieran hacer una aportación literaria.
Además, los transbordadores de la Nasa dejaron de volar en julio de 2011, y lo único que queda de ellos son ahora piezas de museo. La agencia estadounidense depende desde entonces de las naves rusas Soyuz para trasladar a sus aeronautas.
Para evitar esa dependencia, la Nasa está volcada en un proceso para que esos traslados se hagan en naves de compañías privadas del país. La agencia dotó con 6.800 millones de dólares a Boeing y a SpaceX en septiembre de 2014 para que concluyan sus cápsulas espaciales, con la esperanza de que puedan entrar en funcionamiento a finales del próximo año.