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México: forenses argentinos concluyen que 43 universitarios asesinados no fueron quemados

Por Agencias Miércoles 10 de Febrero del 2016
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No hay evidencia de incendio en el sitio. Al menos de un incendio de las características necesarias para quemar a 43 personas”.

Esta es la conclusión del Equipo Argentino de Antropología Forense, EAAF, respecto a su análisis del basurero del pueblo de Cocula, en Guerrero. De acuerdo a la versión oficial, divulgada hace algo más de un año, una célula delictiva del cartel de Guerreros Unidos asesinó y quemó allí a 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, ubicada en Ayotzinapa.

Previamente, policías municipales del cercano pueblo de Iguala habían secuestrado a los estudiantes. Arreglados con los policías, los delincuentes, según explicó entonces el fiscal general, Jesús Murillo Karam, habrían acabado allí con la vida de los estudiantes. Ahora el EAAF, igual que hiciera antes el grupo de expertos convocado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, concluye que no hay indicios que permitan concluir que esa hipótesis sea cierta.

El EAAF, que ha elaborado el informe a petición de los familiares de los 43, lo ha presentado esta mañana en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, en la Ciudad de México. Mercedes Doretti y Miguel Nieva, parte de equipo de forenses y peritos que han elaborado el informe, han destacado el carácter “multidisciplinar” del documento, elaborado a partir del cruce de peritajes en disciplinas como dinámica de fuego, botánica, balística u odontología forense.

El equipo argentino, con reconocido prestigio internacional y experiencia en cantidad de países de todo el mundo, ha señalado primero que dividieron el basurero en dos áreas. En la segunda, la principal, la parte baja del basurero, delimitaron un área principal, la retícula, que dividieron en 132 cuadrículas. Doretti, Nieva y su equipo encontraron restos óseos en 58 de las 132 cuadrículas. Los expertos han explicado que la mayoría de fragmentos son diminutos y aparecieron muy deteriorados, por lo que ha sido imposible, en la mayoría de los casos, determinar si su origen es humano.

En todo caso, el equipo concluye que un fuego que pulveriza 43 cuerpos habría dejado un rastro distinto al que ellos encontraron. De acuerdo a la hipótesis inicial, existió un gran fuego en el basurero que pulverizó los restos de 43 personas. Una hoguera así es muy caliente en su núcleo y va enfriándose hacia la periferia. Eso implica que los fragmentos óseos encontrados en el núcleo del supuesto fuego deberían estar más quemados y los de la periferia menos. Sin embargo, los peritos comprobaron que había trozos de hueso muy quemados y menos quemados mezclados, indistintamente, en todas las cuadrículas de la retícula principal.

Esta y otras explicaciones han generado una primera batería de preguntas de índole parecida: si no quemaron a los 43, ¿pudieron quemar al menos a 25, a 19? La cuestión venía a cuento por las últimas informaciones publicadas del caso Ayotzinapa, que recogen las declaraciones de sicarios de Guerreros Unidos detenidos recientemente. Bernabé Sotelo Salinas, alias El Peluco, atrapado hace unas semanas, declaró ante la PGR -palabras que obtuvieron medios locales mediante filtraciones- que al menos 19 estudiantes llegaron a la parte baja del basurero, no 43 como se dijo. Doretti y Nieva han reiterado que el carácter multidisciplinar del informe apunta a que no hubo un gran fuego. Y que, en su opinión, no pudieron quemarse ni 43 ni 19.

El peritaje botánico, han continuado los expertos, arroja igualmente la misma conclusión. La vegetación circundante presentaba un desarrollo de tres a cinco meses. De haber habido una hoguera alimentada con decena de cuerpos, se habría visto afectada. Y no lo está. Nieva ha señalado concretamente que 19 de las 20 plantas recolectadas en la retícula principal no mostraban ninguna exposición al fuego.