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Tras reunión en la que participaron 18 expertos de todo el mundo

OMS declara emergencia sanitaria mundial por propagación del virus Zika

Por Agencias Martes 2 de Febrero del 2016

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció ayer que la infección por el virus Zika es ya una emergencia internacional de salud pública. Con esta medida, el organismo de Naciones Unidas pretende contener la expansión de un virus que se ha vinculado con miles de casos de microcefalia en recién nacidos y también a otras alteraciones neurológicas (como el síndrome de Guillain Barré). Brasil ya ha decidido que va a aumentar la cobertura de aborto para las miles de mujeres afectadas por esta infección.

La OMS señala que ha sido una decisión muy difícil de tomar, porque el Zika en sí no se considera un problema, pero sí se teme su probable relación con el nacimiento de bebés con la cabeza muy pequeña en Brasil en 2015 y otros casos documentados en la Polinesia francesa en 2013 y 2014. La OMS admite que aún no está plenamente confirmada la relación entre esta infección (casi inocua para adultos sanos) y las malformación congénita y alteraciones neurológicas “que han coincidido en el tiempo y en el espacio”. Pero como dijo Chan ante la prensa, “¿se imaginan que esperásemos a que se pueda demostrar científicamente para tomar medidas?”. Esas respuestas, como coincidió con Heymann, llegarán de los estudios científicos que ya están en marcha en países como Brasil y Colombia, y de otros nuevos que se iniciarán en las próximas dos semanas.

Sin embargo, pese a que insiste en la necesidad de una respuesta internacional coordinada para mejorar la vigilancia, la detección de infecciones y las malformaciones congénitas, la OMS no encuentra de momento motivos suficientes para restringir los viajes. Eso sí, recomienda a las mujeres que, si pueden retrasar su viaje, “lo consideren” y aquellas que no puedan evitarlo, que tomen medidas para evitar las picaduras de mosquitos, como utilizar repelentes o prendas de manga larga.

La directora de la OMS, Margaret Chan, reconoce que se ha considerado el patrón reciente de la propagación, la amplia distribución geográfica de las especies de mosquitos que pueden transmitir este virus. El doctor David Heymann -director del comité de 18 expertos independientes que ha asesorado a la OMS- ha insistido en que la infección no es un problema grave de salud pero lo que les preocupa es el aumento de casos de microcefalia y otras alteraciones neurológicas detectados en las zonas donde está presente el virus.

La videoconferencia, coordinada desde Ginebra, convocó a 18 expertos en Epidemiología, Salud Pública y Enfermedades Infecciosas procedentes de todo el mundo. La última vez que la OMS declaró el estado de emergencia internacional por una cuestión de salud pública fue en agosto de 2014, con motivo del brote de ébola que azotaba a tres países de Africa Occidental. Se trata de una medida que trata de reforzar las medidas de vigilancia y coordinación internacional, así que como una mejor movilización de recursos económicos para tratar de frenar la rápida propagación de la enfermedad.

Precisamente, algunas voces acusaron entonces al organismo de tomar esta decisión demasiado tarde, cuando el virus ya había causado miles de víctimas. Tal vez por eso, algunas voces exigían en esta ocasión una respuesta más contundente y rápida. Ha sido el caso, por ejemplo, del director de la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical y un co-descubridor del virus del ébola, Peter Piot, que manifestaba esta semana su esperanza en una “respuesta rápida en esta ocasión. Tengo toda la confianza de que van a declarar esto como una emergencia de salud pública”, auguró en declaraciones a la BBC.

Consecuencias

La OMS define en su web un evento de emergencia internacional como aquel que puede propagarse internacionalmente con facilidad y que exige una respuesta coordinada porque tiene consecuencias de salud pública para más de un país. Aunque un comité independiente puede asesorar al organismo, la decisión depende en último término de la directora general de la OMS, Margaret Chan. Desde que el primer caso de Zika se detectó en Brasil en mayo de 2015, esta infección transmitida por el mosquito Aedes aegypti se ha propagado ya a 25 países de Latinoamérica y el Caribe, dejando a su paso un terrible rastro de malformaciones en bebés. La mayoría de infectados desarrolla una sintomatología muy leve, que puede pasar incluso inadvertida, pero en el caso de mujeres embarazadas -por algún motivo que aún se desconoce- Zika tiene terribles consecuencias teratogénicas. Sólo en Brasil se investigan ya 4.180 casos sospechosos de microcefalia en bebés (nacidos con un perímetro craneal inferior a la normal y otras complicaciones visuales), cuyas madres habrían sido infectadas por Zika durante el embarazo.

En Colombia, las estimaciones de las autoridades se han duplicado en pocos días, que hablan ya de unas 2.000 mujeres embarazadas infectadas. Precisamente las gestantes son las víctimas que más preocupan de esta infección, por lo que varios países latinoamericanos han recomendado incluso a la población que posponga los embarazos en la medida de lo posible. Estados Unidos incluso, ha recomendado a las mujeres que estén esperando un bebé que eviten desplazarse a Brasil y otros 19 países latinoamericanos por el temor a posibles malformaciones congénitas. La cuestión de los viajes no es menor, si se tiene en cuenta que Brasil es la sede de los Juegos Olímpicos, que se realizarán en agosto.

En Europa, el riesgo a un brote como el que está viviendo Latinoamérica es de momento lejano, según han tranquilizado todos los expertos. No se descarta, eso sí, que se registren casos procedentes de viajeros que hayan pisado tierras brasileñas o de los otros países afectados. Según los cálculos del Ministerio de Sanidad, extrapolados de otra infección similar como es el Chikungunya, en España se podrían registrar en 2016 unos 200-250 casos importados de Zika, una miseria en comparación con los cuatro millones a nivel global que estima la OMS. Por ahora, y ante la ausencia de una vacuna preventiva -cuyos primeros ensayos no empezarían en cualquier caso hasta finales de 2016- o de tratamientos eficaces, la batalla se centra en combatir puerta por puerta al mosquito que ejerce como transmisor, el Aedes aegypti. Brasil ha movilizado a miles de militares y su Presidenta, Dilma Rousseff, ha autorizado incluso la entrada de los funcionarios por la fuerza para poder desinfectar inmueble por inmueble.