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Peña Nieto asume su responsabilidad por la fuga de “El Chapo”

Por Agencias Sábado 18 de Julio del 2015

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Seis días después de la fuga del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán de una cárcel de máxima seguridad, el Presidente de México Enrique Peña Nieto, retornó a su país después de una visita de Estado a Francia. En un  acto empresarial realizado ayer reconoció el fiasco de la evasión del capo: “El gobierno de la República asume plenamente la tarea que implicaba mantener plena vigilancia sobre este delincuente”, dijo el Mandatario.

Peña Nieto, cuyo papel en la crisis de gobierno por la fuga ha sido puesto en cuestión por voces de la política y la opinión publica que sostienen que debió regresar de inmediato de Francia, ha dicho que tiene “confianza plena” en que las Fuerzas Armadas y los órganos de seguridad “logren su aprensión” de igual manera que se logró el año pasado cuando Guzmán fue puesto entre rejas.

Peña Nieto definió la evasión de Guzmán por un túnel de la prisión de máxima seguridad del Altiplano como “un agravio para la sociedad mexicana”, reconoció “la frustración y el enojo” que el caso está provocando en la sociedad mexicana y afirmó que “la única manera de restituir el agravio es la recaptura del delincuente y castigar con todo el peso de la ley” a los posibles cómplices de la evasión.

Añadió que ha ordenado a la responsable de la Procuraduría General de la República (PGR), Arely Gómez, “una investigación a fondo que determine dónde pudo haber complicidad y de quiénes” para que “sean sancionados”. Antes del discurso del Presidente, se anunció que la PGR ha detenido a siete funcionarios por su supuesta participación en la fuga del líder del cartel de Sinaloa Joaquín “El Chapo” Guzmán.

La sonada evasión del narcotraficante ha supuesto un duro golpe para la imagen del Presidente Peña Nieto, cuya popularidad ya venía en baja por la tragedia de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la polémica por la propiedad de la mansión de su esposa (la actriz de teleseries Angélica Rivera), la lenta implementación de las reformas estructurales que ha lanzado en su Presidencia y la anemia de la economía mexicana.

EE.UU. había pedido
la extradición

Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, huyó de la prisión de máxima seguridad de El Altiplano 16 días después de que Estados Unidos pidiera formalmente su extradición. El dato, que no había trascendido hasta ahora y que hizo público la procuradora general, Arely Gómez, arroja más confusión sobre la fuga del siglo.

“El Chapo”, al igual que el resto de narcotraficantes, se resistía con uñas y dientes a ser confinado en una prisión estadounidense y someterse a un proceso legal allí. En su rechazo, demostrado por los recursos de amparo que presentó ante hipotéticas extradiciones, pesaba no sólo el miedo a un juicio de más dureza, sino la mayor seguridad de los penales.

La posibilidad de que la extradición hubiese sido concedida inmediatamente era escasa. Estados Unidos solicitó la entrega de El Chapo para su procesamiento en la Corte Federal para el Distrito Sur de California por delitos de narcotráfico. Otros cinco tribunales estadounidenses tienen causas abiertas contra el líder del cartel de Sinaloa. Una de ellas le imputa el blanqueo de 14.000 millones de dólares a través de centenares de empresas.

La huida, mediante un túnel de 1.500 metros que desembocó en la propia ducha del preso, ha puesto en evidencia, como admite el Ejecutivo, que contó con la ayuda de funcionarios penitenciarios. Algo que ya ocurrió en su primera fuga en 2001 del penal de máxima seguridad de Puente Grande (Jalisco). En aquella ocasión se escapó oculto en un carro de ropa sucia. Para lograrlo, corrompió a 62 funcionarios, incluido el director de la prisión.

Agencias