Necrológicas
  • Odette Salles Naudin
  • Francisco Cárcamo Cárdenas
  • Luzmira Macías Silva
  • Alfredo Andrade Hrdalo

Pocket Gal, embocándola por un desnudo

Por La Prensa Austral Lunes 21 de Agosto del 2017

Compartir esta noticia
218
Visitas

El videojuego de Data East era un infaltable en los locales de arcade durante los noventas

Era un clásico de los arcades. De hecho, todo local de videojuegos de barrio que se preciase de tal, lo incluía en su oferta. Pero al mismo tiempo, era uno de los juegos que más morbo generaba en una época en la que no estábamos acostumbrados al destape.

Se trata de Pocket Gal, el clásico juego de pool que permitía desvestir conejitas animadas gracias al talento de embocar en el orificio de la tronera.

Presentado por Data East, y desarrollado por Nihon Bussan/AV Japan, Pocket Gal era un spinoff de Side Pocket, el videojuego de billar por excelencia a finales de los ochentas. El mismo que definió un estilo de gameplay bastante específico, que requería despejar las bolas de la mesa en un número determinados de tiros, para intentar superar el puntaje base de cada nivel.

Este tipo de juegos permitían dar “efectos” determinados a los tiros, a partir del punto en el que se decidía golpear a la bola. También contaba con un sistema de puntaje que premiaba el lograr tiros consecutivos de bolas en las troneras o el seguir el patrón de orden numerado. Además, cada cierto tiempo aparecían bonos especiales por encajar tiros en agujeros específicos.

Esa misma base está en Pocket Gal, que obviamente tenía más popularidad por razones obvias.

La idea del juego lanzado originalmente en 1988, y que dio pie a una secuela que seguía la misma línea, era bastante simple. Había que sortear cuatro niveles, cada uno identificado por mujeres diferentes, logrando los puntos necesarios para avanzar.

Si se lograba un nivel de puntaje principiante, nada cambiaba. Con un nivel medio, se lograba sacar una prenda. El premio máximo se obtenía al lograr el nivel campeón, que entregaba el striptease completo.

El gran atractivo del juego, baneado por completo en Australia a raíz de la recompensa que entregaba, era precisamente el factor del desnudo de pixeles. Por eso recaudaba más fichas de lo que debería haber logrado, ya que el pool virtual nunca ha tenido la gracia que tiene el juego de verdad.

Pocket Gal visto en la actualidad parece muy burdo, pero era uno de esos títulos que siempre tenía fieles jugadores que intentaban llegar al final, aunque su dificultad rápidamente se incrementaba y no era raro toparse con gente que simplemente no podía superar el segundo nivel.

Quizás otro punto a recordar es que los dueños de algunos locales de arcade lo ponían en el rincón más alejado, para evitar que fuese fácilmente detectado por los padres que llevaban a sus hijos a “un sano divertimento”. Eso por lo menos pasaba cerca de mi casa, ya que el juego estaba en un rincón.

También recuerdo que me topé con una versión censurada llamada Super Pool III, que era el mismo juego pero sin carne pixelada a la visto. Y si mi memoria no falla, una vez no me dejaron jugarlo en un local de arcades porque era “un juego para adultos”.

Sea como sea, eran situaciones de otros tiempos, ya que después salieron más propuestas en esta línea, como los puzzles del Gals Panic.

Fuente: La Tercera on line