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Con parásitos, comiendo con la mano y durmiendo uno sobre otro: así viven los presos en Chile

Por Agencias Miércoles 3 de Febrero del 2016

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Durmiendo prácticamente casi apilados, con presencia de chinches y otros parásitos, comiendo con la mano y haciendo sus necesidades en un “baño turco” en un espacio de ocho metros cuadrados donde habitan 14 personas: así viven los privados de libertad en las cárceles de la Región Metropolitana.

Así quedó en evidencia luego de que se diera a conocer el informe final realizado por la comisión de visita de cárceles de la Corte Apelaciones de Santiago en su recorrido semestral realizado en diciembre pasado.

La instancia presidida por la ministra Romy Rutherford denunció por ejemplo, que el Centro de Detención Preventiva Santiago Sur (ex Penitenciaría) presenta “insuficiencias, destrucción y falta de higiene evidentes, así como rotura de cañerías que mantienen un pérdida constante de aguas corriendo en los pisos (…) Conjuntamente con aquella situación, persisten las instalaciones eléctricas irregulares, que constituyen una amenaza permanente, no sólo de electrocución de algunos internos, sino que también como agentes potencialmente generadores de incendios”.

Problemas con la concesionaria

Por otro lado, en el Centro de Detención Preventiva Santiago I, la comisión apuntó sus críticas a la empresa concesionaria e incluso recomendó “analizar” si los incumplimientos “justificarían poner fin al contrato, atendida las graves falencias constatadas”.

Allí entre otras situaciones calificadas como “atentados a la dignidad humana”, se observaron deficiencias en la alimentación de la población penal y en sus servicios higiénicos. Esto porque los internos permanecen sin alimentación por una gran cantidad de horas ya que cenan (su última comida) a las 17 horas y luego “no reciben bocado alguno hasta las 9 horas del día siguiente”, sin que exista en este recinto la posibilidad de los presos de proveerse de comida a través de sus familiares.

Asimismo la comisión considera “de extrema gravedad” la entrega de alimentos en una bandeja desprovista de cubiertos, “lo que obliga a los internos a consumirlos con la mano. La situación, según se aprecia, no sólo tiene evidentes ribetes de tipo sanitario, sino que tal vez los más grave, es que atentan en contra de una cuestión elemental de dignidad humana”.

Esta situación sería similar a lo ocurrido en el Centro de Cumplimiento Penitenciario Colina I donde los internos ingieren su último alimento diario a las 15,30 horas.

En tanto en el Centro de Cumplimiento Penitenciario Punta Peuco se advirtió que las celdas de aislamiento están en condiciones “absolutamente inhumanas”.

“Sus dimensiones, que no superan los ocho metros cuadrados, albergan hasta catorce personas y cuentan también en su interior con un ‘baño turco’ para que los sujetos realicen sus necesidades fisiológicas en el mismo sitio. El hedor, oscuridad y pestilencia en la que deben además recibir alimentos a puerta cerrada fue corroborado directamente por los comisionados”, relata las conclusiones del informe.

Situación de los gendarmes

Esta, a lo menos cuestionable situación en la que viven los presos, no es muy distinta a los recintos destinados al personal de Gendarmería.

“La Comisión observó también con atención las malas condiciones en las que se encuentran las dependencias o ‘ranchos’ en los que deben permanecer los funcionarios de Gendarmería a cargo de la custodia perimetral del recinto, lugar estrecho y hacinado, con filtraciones de agua desde el baño hacia un dormitorio”, añade el documento que asegura que estas falencias ya habían sido constadas en un recorrido anterior.

Los jueces visitaron el Centro de Detención Preventiva Santiago Sur (ex Penitenciaría), el Centro de Detención Preventiva Santiago I, la unidad especial de Alta Seguridad, el Centro de Reclusión Cerrado Masculino de Til Til, el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Punta Peuco, el Centro de Cumplimiento Penitenciario Colina II, el Centro de Cumplimiento Penitenciario Santiago I.

También recorrieron la unidad de atención psiquiátrica de imputado del hospital psiquiátrico José Horwitz, el Centro de Reinserción Social Manuel Rodríguez, el Centro de Educación y Trabajo Metropolitano, el Centro de Internación Provisoria Mixto, el Centro de Régimen Cerrado Femenino San Francisco y el Centro Semicerrado Femenino de Santiago.

Agencias