Necrológicas
  • Raúl Flores Gómez
  • Orlando Vera Muñoz
  • Luz Edulia de las Mercedes Chapa Muñoz
  • Francisco Moreno Chávez

Gobierno de Bachelet: El peor manejo comunicacional desde 1990

Por La Prensa Austral Martes 2 de Agosto del 2016

Compartir esta noticia
211
Visitas

·         Según la última Encuesta Cadem, un 70% de los chilenos desaprueba la forma como Michelle Bachelet está conduciendo su gobierno. Especialista asegura que uno de los factores determinantes que ha gatillado la crisis de confiabilidad en la figura del Estado son las comunicaciones gubernamentales.

 En medio de las especulaciones por un posible cambio de gabinete, salieron los resultados de la última Encuesta Plaza Pública – Cadem, la cual arrojó que la presidenta Michelle Bachelet obtuvo por segunda vez sólo un 20% de aprobación y un 70% de desaprobación. El sondeo que es igualmente negativo para sus ministros, quienes obtuvieron un 13% de aprobación y un 76% de rechazo, su peor cifra en la historia de este estudio.

 Si bien detrás de estas cifras puede haber múltiples razones, el factor comunicacional es clave. “En primer lugar uno no puede pensar que las comunicaciones bastan para superar un problema que es político. Sin embargo, creo que el Gobierno ha tenido un sistema de comunicaciones de muy mala calidad. Tiene un déficit enorme en ese sentido. Este debe ser el Gobierno que menos alineamiento ha tenido desde 1990. Se nota que la falta de acuerdo político se refleja en este mal manejo comunicacional”, señala el Consultor en Comunicación Estratégica y Gestión de Crisis, Germán Silva, quien dictará la conferencia “¿Cómo enfrentar una crisis y salir fortalecidos como organización?”, el próximo 12 de agosto a las 9:00 horas, en el II Foro Latinoamericano de Comunicación Interna que se realizará en la Universidad del Pacífico.

 Pero, ¿qué hacer para comenzar a revertir esta situación? “Yo partiría por redefinir el rol del Ministro Díaz, ya que debería ser un articulador del relato del Gobierno y para eso necesita ordenar el discurso de la Nueva Mayoría. A este Gobierno le falta un relato más homogéneo, y eso es responsabilidad de Díaz y de la propia Presidenta”, asegura Silva, quien es psicólogo y autor del libro “¿Y ahora qué hacemos?”.

El panorama para el Gobierno y para la Presidenta se ve bastante difícil, ya que desde afuera parece como si enfrentaran una crisis tras otra. Entonces, ¿cómo salir ganando? “Creo que comunicacionalmente el Gobierno tiene pocas salidas hasta mediados de 2017. Recién ahí la caída se va a estabilizar e incluso la Presidenta tenderá a subir a niveles del 40%. La tensión sobre ella se volverá cien por ciento sobre los presidenciables y, por tanto, podrá volcarse a su programa. Pareciera que ella no se quiere mover un centímetro de eso. Es más, creo que ya asumió la pérdida; mi impresión es que prefiere morir con las ‘botas puestas’”, comenta el especialista.

 Sin embargo, Germán Silva ve una gran oportunidad con el tema boliviano. “Es de los pocos temas que generan consenso nacional. La visita de Choquehuanca es la mejor demostración de esto. Yo le recomendaría tomar en serio este issue. La contra demanda en La Haya y el caso del Silala tienen mucho potencial desde lo comunicacional”, indica el Socio Director de Equilibria Consultores.

 Se ha hablado mucho de un cambio de gabinete que se podría producir en los próximos días, lo que sería un intento más del Gobierno por subir su aprobación y mejorar su imagen en las encuestas. Según el consultor comunicacional, la solución estaría en que la Mandataria tomara un rol más activo y protagonista en su sector político, dejando atrás el estilo más acogedor del primer periodo que no terminó de cuajar en este.

 “Los que apuestan a que el cambio de gabinete puede modificar casi por arte de magia el panorama de malos resultados, están pensando más desde lo político. Ni siquiera un cambio profundo es un seguro si no se cambia el rumbo y, especialmente, si la Presidenta no cambia su posicionamiento actual. Creo que ella debería asumir un rol más ordenador y conductor de la Nueva Mayoría, al menos desde lo público. De lo contrario, se seguirá viendo como un Gobierno que avanza con una agenda inflexible y con una coalición que pide a gritos más flexibilidad y no es escuchada. Si Bachelet y sus asesores del 2° piso siguen apostando por rescatar el perfil de ella de su primer gobierno –estilo acogedor, maternal–, van a seguir agudizando el problema. En tiempos de incertidumbre se necesita más autoridad, más conducción política frente a una coalición fraccionada y agotada”, concluye German Silva, conferencista de II Foro Latinoamericano de Comunicación Interna que se realizará el 11 y 12 de agosto en la Universidad de Pacífico.