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Insulza se molestó por críticas y asegura que actual clima político es el más nocivo desde el ‘73

Por Agencias Viernes 19 de Febrero del 2016
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El agente de Chile en La Haya, ex ministro y ex secretario general de la Oea, José Miguel Insulza, se molestó por las críticas que recibió su defensa del ex senador de la Udi, Pablo Longueira, involucrado en el caso SQM. En una columna de opinión publicada en El Mercurio, el “Panzer” se mostró molesto por los cuestionamientos hacia sus dichos, expresados en una entrevista en La Segunda.

“Están equivocados cuando siguen buscando debajo de las piedras para encontrar más políticos corruptos. Con todas sus limitaciones, la política chilena no es corrupta, y los que se dedican a ella entraron a esta profesión para servir y no para servirse”, aseguró Insulza.

Con respecto a su defensa hacia Longueira, el ex ministro del Interior en el gobierno de Ricardo Lagos, recalcó que “lo que afirmé y mantengo se resume en tres conceptos: 1) Pablo Longueira jugó un papel clave en momentos cruciales de la política chilena; 2) no obstante, si es objeto de acusaciones, deberá responder por ellas, si así lo consideran los Tribunales de Justicia; y 3) los antecedentes disponibles son comunicaciones con el principal ejecutivo de una empresa acerca de proyectos de ley, una de las cuales se habría producido cuando Longueira no era funcionario público, por lo que no está claro cómo esto pudiera constituir una falta punible”, sostuvo.

Culpa a comunicadores

En ese sentido, Insulza recordó que en la actual escena política existen “ciertos defensores de la libertad de expresión”, quienes –en su opinión– “sienten el deber de condenar (no solo criticar) expresiones que no coinciden con las suyas”.

“Nunca dije, como apuntó el rector Carlos Peña, que no había que juzgar a alguien”, prosiguió el actual agente de Chile en La Haya.

“Calificativos como ‘sumisión y lealtad canina’ para evaluar una conducta política no me parecen correctos ni dignos de la pluma que lo escribe. Esta inflamación retórica luego conduce a las turbas que insultan a los imputados, ‘presuntos inocentes’, a la entrada de los tribunales, antes de que ninguna autoridad judicial se pronuncie sobre ellos”, declaró Insulza.

“Yo no pido silencio, pido respeto. Que se juzgue y se condene, por la justicia y/o por la política; pero que se respete, en ambos casos, la presunción de inocencia, la dignidad de las personas y su derecho a defenderse ante los Tribunales y ante sus pares. Una democracia como la nuestra no puede vivir alimentándose cada cierto tiempo de escándalos, que a la postre terminan con muchos más heridos que condenados. Parece que se olvidaron lecciones recientes, que dañaron instituciones y personas que luego resultaron ser completamente inocentes”, afirmó.

Para argumentar sus declaraciones, Insulza recordó una serie de casos: “¿Cómo no recordar el escándalo de drogas en el Congreso en 1995, en que falsas acusaciones arruinaron carreras políticas? ¿Cómo olvidar el triste espectáculo, transmitido por televisión, de un grupo de parlamentarios haciendo fila con sus frascos de orina, en los laboratorios del Comité Olímpico? Todos decían que había pruebas y circulaban nombres. Nunca llegaron esas pruebas. El clima de escándalo volvió en 2002, con el caso Coimas y el MOP-Gate. ¿Cuántos acusados fueron liberados de toda responsabilidad? ¿Quién le devuelve lo perdido al subsecretario de Transportes de la época, absuelto después de todo cargo por la Corte Suprema de Justicia? ¿Alguien le ofreció excusas por las humillaciones inferidas?” se preguntó.

Por todo esto, Insulza concluyó que “el ambiente que se ha creado en los últimos doce meses en este país es el más nocivo que recuerdo en mi vida política, con la obvia salvedad del período anterior al golpe militar de 1973. Es tiempo de reflexionar sobre cómo cambiar de rumbo. Y creo que muchos comunicadores, cuya libertad de expresión respeto plenamente, deberían jugar un papel más constructivo”.