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Los políticos de ayer

Por Rodolfo Soto Sábado 23 de Enero del 2016

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Germán Gamonal:

¿Quiénes son los políticos de ayer?

Podríamos hablar o relatar algunos aspectos de la vida del notable Enrique Mac-Iver, quien fue militante del Partido Radical y adversario de otro correligionario, Valentín Letelier, como corresponde a esa colectividad.

Habitualmente cuando se habla de políticos del pasado se mencionan los nombres de Carlos Ibáñez del Campo y Arturo Alessandri Palma, que surgieron cuando se acercaba el “año 20”.

Fueron dos grandes adversarios. Ibáñez, con la idea de mejorar al proletariado, y Alessandri eso y mucho más, para lo cual pensó en una transformación del Chile de aquellos tiempos.

Alessandri sostenía la necesidad de propiciar una nueva Constitución, dándole prioridad al Presidente de la República y pensaba, además, en una Carta Fundamental en que el proletariado fuera el centro de esa legislación. Pretendía también separar absolutamente a la Iglesia del Estado. Sacó adelante ese plan con el apoyo del mundo militar, logrando una Constitución “presidencialista”, que se obtuvo con la valiosa ayuda de las Fuerzas Armadas, especialmente del Ejército.

Aprobar la Carta Fundamental  del “año 20” fue toda una hazaña política, porque junto a lo anterior Alessandri propiciaba una legislación en favor de los trabajadores. Decía que esa Constitución y las leyes posteriores fueron obra de la “querida chusma”.

Lo curioso es que ambos líderes tenían coincidencias, pero una política absolutamente diferente.

Alessandri fue expulsado de La Moneda, pero no se amilanó cuando sufrió el exilio con virtualmente toda su familia. Los mismos uniformados que lo sacaron de la casa de gobierno repusieron al Presidente -legítimamente elegido- para que terminara su mandato.

Regresó de París y emprendió la segunda parte de su administración, que contemplaba una  legislación para su “querida chusma”. Esa legislación no se discutió. Simplemente se aprobó.

La lucha entre radicales facilitó los variados triunfos de los partidos de la derecha, poderosos en aquella época, porque venían gobernando desde 1831 cuando en Lircay los conservadores o “pelucones” triunfaron sobre los liberales, en ese tiempo llamados  “pipiolos”.

A esa altura de los tiempos, el siglo XIX y sus “saraos” habían quedado atrás. En esos años surgieron novedades políticas. El país tuvo un Congreso totalmente designado por los jefes de los partidos, con el visto bueno del Presidente Ibáñez del Campo, en 1930. La modernidad se acercaba. El país había presenciado una belicosa revolución con diez mil muertos en los campos de Concón y Placilla. El Presidente Balmaceda se quitó la vida cuando estaba asilado en la Legación Argentina. Desde ese lugar escribió cartas a su familia y pidió a uno de sus ministros que escribiera la verdad de su administración.

Hasta entonces, el país había tenido variados gobiernos, hasta una República Socialista que duró escasos tres meses , pero asumieron cuatro juntas socialistas. Terminada la “jarana”, en la calle Serrano se reunieron grupos socialistas y fundaron el actual Partido Socialista. Poco antes había nacido en la pampa salitrera el Partido Comunista.

En los primeros años de la década del ‘30 surgieron también los primeros elementos del   pensamiento social cristiano, que se venían predicando en colegios de la Orden de los Jesuitas. Era el pre-nacimiento de estas ideas, que con el tiempo se impusieron logrando incluso la Presidencia de Chile para Eduardo Frei Montalva.

Pocos años antes había ganado la Jefatura del Estado el antiguo “León de Tarapacá”, quien triunfó sobre todos los candidatos de ese tiempo, esto es socialistas, comunistas, liberales y conservadores. El gobierno surgido en aquellas elecciones de 1932 provocó el orden necesario para un país en formación.

Los radicales habían logrado ganar tres elecciones consecutivas, período que fue denominado como “la era radical”, pero después fueron reemplazados por nuevos estandartes hasta encontrarnos con el gobierno de la Unidad Popular, que tuvo mil días en el poder, terminando con un golpe de estado en que hubo muertos y miles de chilenos exiliados por diversos lugares del mundo.

Al retornar la democracia con el Presidente Aylwin, regresaron también los Mandatarios legítimamente elegidos. La generación que hoy gobierna en Chile surgió de ese tiempo.

El Presidente Patricio Aylwin, líder de la Democracia Cristiana reconstruyó el tinglado democrático. Le sucedió su camarada Eduardo Frei Ruiz-Tagle, hijo del Presidente Frei Montalva.

Los últimos años han sido complicados para gobernantes y gobernados, pero el país ha logrado avanzar, con cierta lentitud. Los dos últimos años han sido algo complicados por una serie de irregularidades en las altas esferas del gobierno. Por ahora, se anuncian elecciones municipales para fines de este año y luego los cambios sustantivos, es decir, de la Presidencia de la República y del Congreso Nacional.