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Obispo Goic admite que “por haber abandonado el camino de Jesús estamos como estamos”

Por Agencias Sábado 3 de Octubre del 2015

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El vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, abordó la forma en que han actuado sus pares de la Iglesia Católica en torno a las denuncias de abuso sexual que pesa sobre algunos religiosos.

En entrevista con la revista Qué Pasa, Goic afirmó que “para mí, esta ha sido la mayor cruz que me ha tocado enfrentar en mi servicio pastoral. Lo digo por el inmenso dolor que me causa la realidad del abuso hacia personas vulnerables, cometido por hermanos míos en quienes las familias depositaron toda su confianza. Estamos hablando de situaciones aberrantes que no supimos ponderar, detectar, enfrentar. Y cuyas consecuencias nos siguen causando hoy sinsabores, descrédito, desconfianza”.

Al ser consultado por la información revelada por The Clinin en cuanto a las cartas que envió el cardenal Francisco Javier Errázuriz tanto a Karadima como a su discípulo Diego Ossa aconsejándoles por una parte al primero sobre cómo salir dignamente de la Parroquia de El Bosque, mientras que al segundo sobre la forma de entregar dinero a una de sus víctimas, Goic indicó que “lo que me corresponde es animar a mis hermanos obispos a trabajar porque las víctimas de abusos sean efectivamente una primera prioridad para nosotros. Y ayudar a que, como ha dicho el arzobispo de Santiago a sus sacerdotes, cualquier situación que pudiera ser constitutiva de abuso la denunciemos formalmente en las instancias eclesiásticas y civiles cuando corresponda. Creo que el proceso de formación de agentes pastorales en todas las diócesis de Chile ayudará a tomar una mayor conciencia de la gravedad del abuso y de la necesidad de cuidar espacios sanos y seguros para niños y jóvenes”.

Otro punto que abordó el obispo de Rancagua fue la información publicada por The Clinic en cuanto a la reunión que sostuvo el círculo de Fernando Karadima con Errázuriz para enfrentar las denuncias.

En ese sentido explicó que en su ex rol “como presidente de la Conferencia Episcopal, fue convocar a una reunión privada al entonces arzobispo de Santiago junto a los otros cuatro obispos mencionados, para dialogar con fraternidad y transparencia sobre el impacto que estaba teniendo, para todos nosotros y para la Iglesia, la denuncia contra el sacerdote Karadima. Se intercambiaron opiniones con libertad, pero no se adoptaron allí decisiones ni estrategias. No correspondía ni era lo que yo buscaba al convocarla. A mí me interesaba poder escuchar a los obispos, despejar rumores, limar asperezas e invitar a todos a confiar en las instancias llamadas a hacer verdad y justicia. No se tomó acta alguna ni se distribuyó una minuta posterior. El documento al que usted se refiere lo conocí sólo ahora con esta publicación”.

Sobre los datos publicados por la Encuesta Cadem en cuanto a que el 74% de los ciudadanos rechaza el actuar de la Iglesia Católica en estos casos, Goic sostuvo que “la opinión pública se escandaliza, con razón, cuando se entera de estos episodios que tanto dolor nos han causado como Iglesia. Los medios de comunicación hacen su trabajo al transparentar estos casos dolorosos. Cuánto quisiéramos que también pudieran dar cuenta de la acción valiente de tantos católicos que cotidianamente y sin ruido, ayudan, acompañan, sirven a las personas”.

En cuanto a las formas que posee la Iglesia Católica para salir de estos problemas que ya se pueden tratar como crisis el religioso explicó claramente que “nuestra salida no es estratégica ni de apariencias”. Añadió a la pasada que “no son los resultados de las encuestas lo que nos motiva. Nuestra salida es el camino que Jesús nos mostró hace dos mil años. Por haber abandonado ese camino estamos como estamos. Era el camino de Jesús el que seguía la Iglesia cuando acogía a los perseguidos políticos y amparaba ollas comunes para los más pobres en las poblaciones. Cada vez que la Iglesia abandona el camino de Jesús para preocuparse de asegurar cuotas de poder y de prestigio, la oscuridad ha impedido que florezca el Evangelio. Tenemos que volver a nuestra fuente”.

Agencias