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EDITORIAL

Deuda con la grandeza humana y profesional del piloto Pardo

El 30 de agosto de 1916 es una de las fechas más gloriosas de Chile, en particular de sus Fuerzas Armadas, pero, paradojalmente, parece ser la más relegada al baúl del olvido, siendo sólo valorada por un puñado de personas conocedoras de la historia.
[…]

Por La Prensa Austral Lunes 31 de Agosto del 2015

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El 30 de agosto de 1916 es una de las fechas más gloriosas de Chile, en particular de sus Fuerzas Armadas, pero, paradojalmente, parece ser la más relegada al baúl del olvido, siendo sólo valorada por un puñado de personas conocedoras de la historia.
Así ayer y sin mayores aspavientos, se conmemoraron los 99 años en que un oficial de la Armada de Chile, Luis Pardo, inscribió su nombre en la historia universal al comandar el rescate de entre los hielos antárticos de la expedición de Sir Ernest Shackleton.
Su determinación, coraje y su proeza fueron de tal magnitud que la operación que lideró fue tenida por hazaña y fue consignada en los principales diarios que existían en dicha época en el mundo.
Sin embargo, si uno revisa los textos de historia que se usan en la educación básica y en la enseñanza media en nuestro país poco o, más bien, nada se hallará de tal impecable, pero no por ello menos osada, maniobra humanitaria y militar.
El piloto Pardo y sus hombres, a bordo del escampavía Yelcho, sorprendieron al mundo, ya que de un país pequeño como el nuestro zarpó una expedición que auxilió al gran Sir Ernest Shackleton, explorador detrás del cual estaba el apoyo de una de las grandes potencias de aquel entonces, Inglaterra, embarcada en los estratégicos reconocimientos marítimos y, particularmente, enfrascada en la lucha por conquistar la Antártica.
Fue así como el marino chileno rescató nada más ni nada menos que a la denominada Expedición Imperial Trasantártica y llegó a Punta Arenas un 4 de septiembre de 1916 con toda la tripulación del Endurance.
Estamos a un año de celebrar el centenario de esta hazaña y resulta totalmente pertinente la decisión de la Armada de realizar la inauguración del Mes del Mar 2016 en Punta Arenas, con la temática centrada en el territorio antártico.
Ello es atingente, toda vez que, además de la proeza naval que encarnó Pardo, se debe apreciar y reconocer que su acción heroica resulta la primera presencia efectiva de Chile en el continente blanco y que otorga a nuestro país títulos indiscutidos de conocimiento y dominio del área a la hora de futuras reclamaciones soberanas sobre la Antártica.