Necrológicas
  • Jorge Ulloa Ulloa
  • Mario Riquelme Haselbach
EDITORIAL

Fallo a favor de alumnos de la U. del Mar

Por La Prensa Austral Viernes 19 de Febrero del 2016

Compartir esta noticia
352
Visitas

A poco más de tres años del cierre de la sede local de la Universidad de Mar, el Tercer Juzgado de Letras de Viña del Mar acogió una demanda colectiva interpuesta por el Servicio Nacional del Consumidor a favor de los miles de estudiantes que vieron truncado su proyecto educativo, luego de que los acreedores solicitaran la quiebra de la institución de educación superior.

De acuerdo a lo resuelto por la justicia, el plantel educacional deberá pagar los costos de arancel, matrículas, transportes y arriendos a más de 20 mil estudiantes ligados a dicha casa de estudios al momento del primer anuncio de cierre en 2012.

En la acción que presentó el Sernac se exige el reconocimiento de al menos diez “cláusulas abusivas” de los contratos que cada uno de los alumnos debió firmar al ingresar al plantel. A esto se suma una indemnización de todos ellos, dependiendo de su situación, lo que incluiría el pago por el detrimento del título profesional una vez que se conoció las condiciones en las que ellos estaban estudiando.

De acuerdo a las condiciones del daño que se consideran, las compensaciones se dividieron en cuatro grupos.

Por ahora se desconoce si los fondos retenidos de la universidad -en el marco del proceso de quiebra- serán suficientes para cancelar las indemnizaciones a los alumnos afectados.

En lo inmediato, el síndico a cargo de la quiebra de la U. del Mar ya presentó su propia apelación al fallo condenatorio. El argumento en el que se basa para solicitar la nulidad del sentencia es que los acreedores del plantel se encuentran “tanto o más afectados que los alumnos de la casa de estudios”.

La matrícula de los alumnos en Punta Arenas estaba compuesta por un alto porcentaje de alumnos por sobre los 25 años, personas que trabajaban todo el día y que buscaban a través de esta formación una oportunidad de desarrollo personal y profesional, de modo de poder contar con herramientas técnicas que permitan enfrentar de mejor manera el mundo profesional competitivo.

Si bien muchos jóvenes continuaron sus estudios superiores en otras casas universitarias, mientras que otros simplemente debieron quedar en el camino por carecer de los recursos, este fallo constituye al menos una esperanza para conseguir real justicia frente a este descalabro educacional que, en algunos casos, significó caer en mora so pena de arriesgar ser embargados si es que no regularizan su deuda con la institución.

Quedando mucho camino aún por recorrer a nivel judicial, es un primer paso que sin duda los estudiantes afectados se encargarán de seguir -las fases siguientes del proceso- con inusitada expectación, a la espera de que se haga efectiva la ansiada reparación.