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EDITORIAL

Fomentar el espíritu emprendedor entre los estudiantes

En procura de entregar a los jóvenes mejor educación y mayores herramientas para enfrentar su etapa laboral, diferentes proyectos educativos e instituciones han apostado por incentivar la creatividad de éstos y su capacidad de innovar.
[…]

Por La Prensa Austral Martes 4 de Agosto del 2015

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En procura de entregar a los jóvenes mejor educación y mayores herramientas para enfrentar su etapa laboral, diferentes proyectos educativos e instituciones han apostado por incentivar la creatividad de éstos y su capacidad de innovar.
Así, con recursos del Estado y también aportes privados, se han esta-
do desarrollando programas que apuestan al potencial emprendedor de los jóvenes y que ven en el emprendimiento escolar un nuevo nicho de acción.
Esto parte de la premisa de que la enseñanza no sólo pasa por el modelo formal de un profesor dictando su clase frente a su alumnado. Esta mirada se funda en que hay que ofrecer a los estudiantes la posibilidad de ampliar los escenarios educativos y formas de aprender e internalizar los co-
nocimientos que se en-tregan.
A través de charlas, talleres y seminarios se otorga a los alumnos la posibilidad de conocer experiencias exitosas, pero también se les enfrenta al fracaso y se les enseña a aprender de él, preparándolos para que, cuando se enfrenta un traspié, éste no sea visto como el fin, sino como el comienzo de un nuevo proceso que parte de lo vivido y aquilatado.
Para algunos teóricos, la mente emprendedora se forma y, por ello, programas y líneas educativas como ésta se tienen que agendar desde los primeros años de enseñanza. Esto es clave para potenciar habilidades que permiten idear y desarrollar un proyecto empresarial.
Aprender a pensar e intercambiar ideas, atreverse a innovar y ver en el trabajo en equipo un valor son parte de las competencias genéricas que todo niño y joven debería desarrollar, en un proceso paralelo a su enseñanza formal.
Sin duda, ésta es una línea interesante que puede, junto con ampliar y complementar a la enseñanza formal, desarrollar habilidades innatas y fomentar en las nuevas generaciones un espíritu emprendedor.