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EDITORIAL

Gran Premio, una carrera que merece crecer

Por La Prensa Austral Viernes 19 de Agosto del 2016
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Innegable es que el Gran Premio de Tierra del Fuego es una de las pruebas deportivas más tradicionales de la Patagonia chileno-argentina.
Mirada en forma individual, es una de las que más participantes y público involucra, considerando a los binomios, sus equipos técnicos, familiares y espectadores, en general.
En momentos conocida como el Gran Premio de la Hermandad, tiene, a la vez, la virtud precisamente de unir a dos pueblos que comparten esta peculiar ubicación geográfica y que enfrentan los mismos problemas derivados de ella.
Se ha visto como, con altibajos, la carrera se ha mantenido en el tiempo y no sólo la pasión por competir se ha transmitido de padres a hijos, sino que nuevos competidores se han ido sumando a este circuito.
En general, el automovilismo es un deporte que reviste mayor riesgo que otras actividades, debido a la alta velocidad que deben alcanzar los autos en competencia y al uso de combustibles.
En el caso del Gran Premio, se agrega una ruta de casi 900 kilómetros que, dependiendo de las condiciones climáticas, se torna aún más peligrosa. La presencia de  nieve y escarcha es la principal causante de despistes y accidentes.
La imprudencia de los espectadores es otro factor que incide y que hace más riesgosa esta carrera internacional.
Por ello, esta competencia no ha estado exenta de momentos amargos, siendo testigo de accidentes graves que, incluso, han llevado a lamentar vidas, como lo sucedido en la última versión en el lado argentino.
Todo esto tiene que llevar a los organizadores a adoptar medidas de seguridad y mayores resguardos, sobre todo en cuanto a la ubicación de los espectadores y reingreso de vehículos a la ruta.
El Gran Premio de Tierra del Fuego tiene que seguir creciendo y, para ello, es fundamental que la organización realice un mea culpa genuino y que, en conjunto con las jefaturas municipales y policiales respectivas, se trabaje para el resguardo de los binomios y de los espectadores.