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EDITORIAL

Las puntualizaciones del rector de la Universidad de Magallanes

Por La Prensa Austral Martes 26 de Abril del 2016

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En presencia del jefe de la División de Educación Superior del ministerio del ramo, se llevó a cabo la ceremonia en que la Universidad de Magallanes (Umag) inauguró ayer formalmente su año académico 2016.
La oportunidad fue utilizada por su rector para exponer su visión respecto de la reforma educacional, remarcando que se trata de “la decisión política más relevante que hayan tomado los gobiernos de Chile desde 1990 a la fecha”, en el entendido que se busca hacerlo desde sus cimientos y en las áreas más estratégicas.
Como representante de una de las universidades integrantes del Consejo de Rectores, el timonel de la Umag no dejó pasar el hecho de que la situación actual y gran parte de los problemas que enfrentan son resultado de la política aplicada durante la dictadura, período en el cual comenzó a privilegiarse el nacimiento de las instituciones privadas en desmedro de la educación universitaria pública.
La autoridad académica fue clara en desnudar lo que considera una estrategia comunicacional tendiente a desvirtuar el proceso y la discusión que se está dando en torno a esta reforma, al usarse términos como enmienda “estatista” o “competencia desleal”.
El rector de la Umag esgrimió que esta reforma surgió para reparar “la injusticia” cometida en contra de las universidades estatales, cuyo avance ha estado entrampado por la escasez de recursos y la excesiva burocracia.
La postura de Juan Oyarzo no parece alocada, en cuanto habló de flexibilizar un poco el sistema y que todos quienes reciban dineros del Estado sean controlados de igual forma que las universidades estatales, siendo ilógico que se siga entregando recursos a entes privados sin que se les exija rendir cuenta de cómo los invierten.
Que el proyecto se convierta en ley este año, que la gratuidad no quede al arbitrio del gobierno de turno y que La Moneda considere sus propuestas, fueron el remache de su discurso.
Sus palabras, sin duda, no representan sólo a una universidad regional, lejana y poco influyente, sino que hacen eco de una red de entidades de educación superior que, al igual que sus estudiantes, tienen cifradas sus esperanzas en la reforma educacional que está en discusión.