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EDITORIAL

Los indignados magallánicos

Por La Prensa Austral Martes 26 de Julio del 2016

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La jornada dominical estuvo marcada por la marcha que se realizó en forma simultánea en 40 ciudades del país. Punta Arenas y Puerto Natales no estuvieron ajenas a este movimiento social que levantó la voz en contra del actual sistema de capitalización previsional de carácter individual.
En Punta Arenas, se cifró en torno a 500 las personas que salieron a las calles y que, incluso, llegaron hasta la Costanera para irrumpir en pleno Chapuzón del Estrecho. En términos globales, se calculó en 750 mil los adherentes a estas marchas en todo el país.
Bajo el lema “No+AFP”, los manifestantes expresaron no sólo la indignación con las falencias objetivas del sistema, que están llevando a que un número creciente de jubilados reciba un nivel bajísimo de pensiones. Esto, muy contrario a la promesa con la cual debutó el sistema respecto de una tasa de reemplazo de 70%.
Desde la vereda de las administradoras de los fondos de pensiones, se ha retrucado que ellas no son las culpables de esta situación, sino que esto se debe a un conjunto de elementos, como son las limitaciones del mercado laboral, las lagunas previsionales, el bajo nivel de cotizaciones y la temprana edad de jubilación.
Según datos de la Superintendencia de Pensiones, al 31 de mayo de este año, se cobraron 5.649 pensiones de vejez en Magallanes, que arrojaron un monto promedio de sólo $151.000.
Sobre la base de las cotizaciones actuales, se proyecta que el promedio de las jubilaciones de Magallanes será de $210.000, lo que implica una tasa de reemplazo que llega sólo al 37% en el caso de los hombres y al 30%, en el de las mujeres.
A todas luces, dichos montos son y serán insuficientes. A la hora de comparar a Chile con los países desarrollados, cabe señalar que al interior de la Ocde la tasa promedio de reemplazo es de 69%.
Las cifras son claras e indican que es urgente la reforma. Sin embargo, no será fácil dar curso a un cambio drástico y lo que menos se requiere en este momento es el populismo. Es necesario que prosiga el debate y que se abra un espacio de análisis serio que permita modificar sustancialmente el sistema, a fin de evitar que Chile condene a sus adultos mayores a vivir en extrema pobreza.