Necrológicas
EDITORIAL

Mala evaluación del gobierno y los partidos

Sin datos que llamaran particularmente la atención, ayer se dieron a conocer los resultados de la última encuesta practicada por la empresa Adimark-GFK durante el mes de mayo.
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Por La Prensa Austral Miércoles 3 de Junio del 2015

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Sin datos que llamaran particularmente la atención, ayer se dieron a conocer los resultados de la última encuesta practicada por la empresa Adimark-GFK durante el mes de mayo.
En efecto, este sondeo confirmó la caída en la valoración ciudadana que vienen experimentado la Presidenta, su gobierno y los principales referentes políticos del país.
Así, por primera vez durante éste y su anterior administración, la Presidenta vio descender del umbral del 30% su aprobación ciudadana, al registrar un 29%. De tal forma, fue el tercer mes consecutivo en que Michelle Bachelet obtuvo un mínimo histórico considerando sus dos períodos presidenciales.
Paralelamente, su desaprobación siguió subiendo al llegar a un 66%.
Su gobierno tampoco repunta mucho y menos las dos principales coaliciones. Fue así como la Nueva Mayoría obtuvo sólo un 21% de respaldo y una desaprobación del 69% y la Alianza concita apenas un 18% de adhesión.
Pese a los anuncios presidenciales y el esperado cambio de gabinete, no subió mayormente la apreciación que tiene la gente de su desempeño como Mandataria, de su gobierno y del conglomerado político.
Esto parece indicar que tuvo un gran impacto en la ciudadanía el destape de diversos casos que dan cuenta de la forma ilegal y antiética en que se han estado financiando las campañas políticas y la vida partidaria, en general. Además del caso Caval que golpeó en particular a la credibilidad de la Mandataria al aparecer su hijo y su nuera involucrados.
Así, este ambiente de sospecha profunda y la sumatoria de antecedentes y de nombres que están siendo involucrados en las investigaciones periodísticas y/o judiciales no ha permitido que Bachelet, su gabinete ni la clase política puedan remontar en las encuestas.
Esto lleva a pensar que sólo acciones radicales anti corrupción podrán incidir positivamente en la gente y volver a restaurar las confianzas perdidas.