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EDITORIAL

Patricio Aylwin, figura clave de la transición democrática

Por La Prensa Austral Miércoles 20 de Abril del 2016
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A los 97 años y de causas naturales, ayer se registró el fallecimiento de Patricio Ayl-win Azócar, quien fue el primer gobernante democrático tras 17 años de dictadura militar.
La clase política, en forma transversal, reconoció su fi-
gura como clave en la política chilena, sobre todo al momento de coordinar acciones para derrotar al general Augusto Pinochet en las urnas y para crear la Concertación de Partidos por la Democracia.
La democracia de los acuerdos y la reconciliación na-cional fueron base de su gobierno (1990-1994) y ayer hubo consenso generalizado para remarcar esto como su sello distintivo.
Sin embargo, desde otra ala, se mantiene una visión bastante más crítica sobre Aylwin, cuestionando al sie-
te veces presidente de la Democracia Cristiana respecto de su postura durante el gobierno de Salvador Allende y recordándole co-
mo un político que no se opuso al golpe militar.
También se le critica la máxima que primó durante su administración: “Justicia en la medida de lo posible”, si bien la gran mayoría celebra su coraje como gobernante al momento de conformar la comisión Rettig y su petición pública de perdón a las víctimas de las violaciones a los derechos humanos.
Sus detractores no olvidan episodios como el “Carmengate” y la forma en que logró ser el abanderado de la DC para erigirse en el candidato presidencial único de la Concertación, luego de que fuera reconocido como primus inter pares.
Además, se le objeta que haya ratificado el sistema económico neoliberal, al cual se culpa de la creciente desi-
gualdad socioeconómica que tiene el país.
Como todo hombre que tuvo un rol importante en su época, Aylwin se presenta, así, como una figura controversial. Sería iluso pensar que fue enteramente bueno y justo, pero se le reconoce su capacidad de arbitrar las difíciles situaciones que enfrentó la naciente democracia en un país que estaba muy tensionado.
Los 17 partidos y movimientos concertacionistas estimaron que Aylwin era la persona correcta para conducir al bloque opositor y el 55,17% de los chilenos lo encontró idóneo para recibir la banda presidencial en marzo de 1990.