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EDITORIAL

Proyecto de farmacia popular

Por La Prensa Austral Martes 3 de Mayo del 2016
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El 15 de octubre del año pasado abrió sus puertas la farmacia municipal de la comuna de Recoleta, causando un gran revuelo nacional y haciendo que alcaldes de otras comunas a lo largo del país reaccionaran anunciando la pronta instalación de este sistema de expendio de fármacos a bajo costo.
Punta Arenas es una de las comunas cuyo alcalde ha apostado por este proyecto y mañana el Concejo Municipal debería votar al respecto, decisión que debió haber considerado ayer, pero que fue pospuesta.
La primera reacción de la gente fue valorar esta iniciativa y celebrarla, pues se hace inabordable para la mayoría de las personas el comprar los medicamentos que son prescritos para continuar tratamientos de enfermedades raras y/o muy costosas. Esto, además del hecho de que las farmacias privadas en Chile están desacreditadas por el penoso capítulo de la colusión y porque, pese a éste, persisten en mantener precios altísimos. Como ejemplo, se ha puesto que cualquier remedio adquirido en una de las farmacias populares es diez veces más barato que comprarlo en alguno de los establecimientos privados.
Pero, pasado el primer momento de algarabía popular, comenzaron a surgir reparos, entre ellos el formulado en forma conjunta por la Agrupación de Médicos de Atención Primaria y la Unión Comunal de los Consejos de Desarrollo de Punta Arenas.
En resumen, se cuestiona que en lo que se conoce del proyecto municipal se habla de adquirir medicamentos a bajo costo, pero no precisamente aquellos que motivaron la génesis de las farmacias populares, que son los que permiten continuar tratamientos muy caros.
Se recordó que el establecimiento municipal debería exigir una receta al día de un residente de la comuna y no de personas ajenas a ésta, a la vez de proveer fármacos que no se entreguen en los consultorios. Es decir, el objetivo no sería vender aspirinas a bajo costo, considerado esto último sólo como una medida populista en un año electoral en que muchos alcaldes apuestan a su reelección.
Qué entidad manejará la farmacia popular y de dónde saldrán los recursos necesarios para financiar la compra de medicamentos son otros cuestionamientos que permiten pensar que el proyecto debe ser sopesado cuidadosamente.