Necrológicas
EDITORIAL

Semáforos en cruces peligrosos

La reciente instalación de semáforos en el nudo vial de las calles José Ignacio Zenteno, General Juan Salvo, Costanera del Río y Avenida República, cuya entrada en funcionamiento se encuentra pendiente, vino a hacer justicia a una larga y acariciada aspiración de los automovilistas.
[…]

Por La Prensa Austral Viernes 10 de Julio del 2015

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La reciente instalación de semáforos en el nudo vial de las calles José Ignacio Zenteno, General Juan Salvo, Costanera del Río y Avenida República, cuya entrada en funcionamiento se encuentra pendiente, vino a hacer justicia a una larga y acariciada aspiración de los automovilistas.
La solución a este punto conflictivo representó una inversión de casi 74 millones de pesos, financiados con fondos municipales.
Particularmente el sector antes mencionado se torna complejo, sobre todo después de pavimentarse la Costanera Norte del río de las Minas, cuyo flujo vehicular ha experimentado un fuerte crecimiento.
A lo anterior se suma el hecho que los vecinos han sido testigos de colisiones y un atropello con consecuencia fatal, causados en la mayoría de las veces por imprudentes conductores.
La semaforización de dicho cruce posibilitará regular el tráfico vehicular en el lugar, que en horas peak genera serios trastornos. El tránsito se tornará más seguro, desa-pareciendo el latente riesgo de accidente.
Por lo pronto, la inversión municipal constituye un primer esfuerzo serio por poner atajo a un problema vial.
Estas obras, tan largamente esperadas, no tendrán el resultado que todos esperamos si no cuentan con el firme compromiso de los conductores. No hay proyecto vial -por estudiado o costoso que sea- que resista una conducción irresponsable. Las estadísticas indican que la mayoría de los accidentes se produce justamente por descuido de las personas, son ellas -peatones y choferes- las llamadas a mantener una actitud de atención tanto a cargo de un móvil o como simple transeúnte.
Sin este compromiso cualquier vaticinio es incierto. El éxito del proyecto vial dependerá, en un 90 por ciento, de cómo lo afronten los conductores.
Pero para ser testigos de aquello deberemos esperar un tiempo. Ojalá no sea demasiado y no haya que lamentar nuevos accidentes.