Necrológicas
  • Julia María Villarroel Mansilla
  • Luis Lepicheo Alvarez
  • Betty Guillermina Laubscher Dunker
  • Alicia Eliana Galinou Desimoni

Vivito y coleando el “Pato”

Por La Prensa Austral Domingo 12 de Marzo del 2017

Compartir esta noticia
714
Visitas

Dentro de la noticiosa semana que se fue hubo un suceso muy particular: la conmoción que generó la supuesta muerte del más popular y destacado locutor, animador, presentador y conductor magallánico, el experimentado hombre de radio y televisión, Patricio Mladinic Centurione, quien hace no más de 7 días retomó la pasión de su vida… ¡los micrófonos!, después de un autoexilio radial de poco más de un año. Y es que un usuario de la red social, identificado como Miguel Angel Troncoso, que se presentó como trabajador del Servicio Médico Legal, aprovechándose de la masividad y repercusión de las  redes sociales, el miércoles en la noche echó a correr a través del grupo de WhatsApp “Alerta Magallanes II” que el famoso “patito nanai” se había suicidado y que un vehículo de la morgue iba rumbo a su casa para retirar sus restos.

Bastó nada más eso para que la noticia se propalara a los cuatro vientos, llegando a conocerse no sólo en Magallanes, sino que también en Santiago e, incluso, hasta en el país de Donald Trump.

Incesantes llamados telefónicos hasta altas horas de la madrugada y visitas de innumerables amigos y conocidos a la puerta de su casa, petición de una fotografía en pijama y hasta de una declaración pública fue la tónica de esa noche para “Don Pato”.

Tanto así que en otro grupo de WhatsApp, pero de “Prensa PDI XII”, diversos representantes de medios de comunicación comenzaron a preguntar, averiguar y publicar algunos de los mensajes que fueron descubriendo en las redes sociales, hasta que el siempre activo “Pepe” Marihueico puso la calma al avisar: “Acabo de hablar con Pato Mladinic, por favor, es solamente un mal rumor de redes sociales, muchachos, Pato está más vivo que todos nosotros juntos”.

Al día siguiente el acoso no menguó, ya que en su recorrido diario hasta su emisora, y en el programa mismo, sus seguidores y seguidoras no cesaban de llamarlo para expresarles sus sentimientos de cariño y a la vez de rechazo al autor de tan poco original broma, si es que así se le puede llamar.

De hecho, con mucho humor negro, al iniciar su programa en la mañana del jueves, sonó una marcha fúnebre. Y de ahí, sus esperadas palabras, con las risas del resto del equipo de Radio Antártica: “Aquí estoy, acompañándoles, en vivo ¡En vivo! Qué quiere que le diga, quiero decirles que estoy vivito y coleando, que estoy gracias a Dios bien, que no me pasó nada”.

Dentro del desatino y mal gusto, al Pato le quedaron claras dos cosas: que tiene más amigos de lo que cree y que es más popular de lo que se imagina, y que para mensurarlo no necesita de Adimark, Cadem, Cerc u otra encuestadora.