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El rol de los abuelos

Por Elia Simeone Martes 17 de Mayo del 2016
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Hace una semana, la joven estadounidense Lily Jourdan publicó en snapchat y luego en Twitter la foto de su abuela Magdalena, de 89 años, quien sale especialmente arreglada para un importante momento que se transformó en desilusión: “Vestida tan bonita para su exposición de arte en la biblioteca y nadie llegó. Ella se llamó tonta a sí misma”. Así dice la publicación que ya ha sido retuiteada por más de 22 mil personas y tiene más de 32 mil “me gusta”. Pero lamentablemente no es el único caso.

El pasado 17 de marzo, Kelsey Harmon tuiteó una foto de su abuelo comiendo una hamburguesa, con el texto que decía: “Comiendo esta noche con el abuelo… Él hizo hamburguesas para sus 6 nietos y yo soy la única que apareció. Lo amo”. Con un corazón y un emoticón con carita triste incluida, el mensaje también se viralizó rápidamente, con más de 180 mil retwitts y más de 300 mil “me gusta”. Pero, ¿qué explica que cientos de miles de internautas hayan reaccionado de esa manera?

Para Susana Arancibia, docente de la Escuela de Trabajo Social y del Magíster en Familia, Infancia y Adolescencia de la Universidad del Pacífico, la respuesta está en los nuevos modelos de estructura familiar que existen en la actualidad, cuya principal característica se asocia a la relevancia que se le otorga a las relaciones afectivas entre sus miembros, donde se suman los abuelos que hoy han prolongado sus expectativas de vida. “Esta configuración ha permitido observar organizaciones familiares que anteriormente eran escasas o inexistentes”, señala la psicóloga y terapeuta familiar.

 Para la experta, atrás quedó la imagen de los abuelos pasivos y lejanos, sentados en sus mecedoras, leyendo, tejiendo o durmiendo siesta. “La presencia de los abuelos hoy se constituye en parte de lo cotidiano para la mayoría de los niños, principalmente por la persistencia de una mejor calidad de vida en edades más avanzadas, permitiendo la coexistencia de al menos tres generaciones: abuelos, padres y nietos. Y en algunos casos, llegando al encuentro de bisabuelos con sus respectivos bisnietos”, comenta.

 Asimismo, Susana Arancibia señala que en la actualidad no existe una imagen específica de abuelo o abuela. “Muy por el contrario, el rol de los abuelos de antaño se transformó, adaptándose a las necesidades que impone la vida moderna y a las particularidades de cada familia. Por ende, requiere de nuevas definiciones, tanto personales como familiares y, por supuesto, el reconocimiento de su trascendencia social”, indica. 

En este contexto, se torna fundamental delinear las implicancias que tiene tanto para la persona que asume el rol de abuelo como para sus nietos. “No es una tarea fácil, porque en primer lugar, la configuración del grupo de abuelos corresponde a un grupo etario cada día más heterogéneo. Así, la abuelidad se encuentra no sólo en la adultez tardía, sino también en la adultez media. Ya a partir de los 40 años algunos adultos comienzan asumir este nuevo rol. Por otra parte, se asocia con la condición de salud, coexistiendo la población adulta que es autónoma e independiente, junto a aquellos que por edad o condición física necesitan de cuidados y atención permanente. En otras palabras, la actividad o pasividad presentada en el ejercicio de su rol”, explica la especialista.

Otro factor tiene directa relación con la cercanía física y emocional que mantienen los adultos mayores con sus hijos y nietos. “Cuando la familia vive distante, se dificulta el contacto y la relación cotidiana, pero además si existe distancia emocional, por ejemplo entre hijo y padre, es poco factible pensar en una vinculación cercana y/o estable con los nietos”, aclara la docente de la U. del Pacífico.