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Considerado patrimonio literario de Magallanes

A los 91 años murió anoche el poeta y escritor Marino Muñoz Lagos

Por La Prensa Austral Sábado 15 de Abril del 2017

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Acompañado durante muchos años de su fiel máquina de escribir, el prolífico vate dio vida a decenas de poemas, comentarios y otras creaciones literarias musitadas a su oído por las musas que lo han seguido desde niño.

Amigo de Pablo Neruda, Pablo de Rokha, Nicomedes Guzmán, Francisco Coloane y otros insignes creadores, fue Marino Muñoz Lagos, el poeta y escritor nacido en Mulchén, que durante 69 años vivió en Punta Arenas. Su vida se apagó a avanzadas horas de anoche, a la edad de 91 años.

Así lo comunicó su hijo Marino Muñoz Agüero a La Prensa Austral, señalando que su padre dejó de existir en el Hospital Clínico, donde se encontraba internado desde el pasado lunes. Su velatorio se realizará a contar de hoy en el velatorio del Parque Cruz del Froward, en las afueras de la ciudad, en el horario de 10 a 19 horas. Sus funerales se avisarán oportunamente.

Marino Muñoz Lagos fue tanguero y wanderino de corazón. También jugó fútbol, siendo muy buen arquero. Fue seleccionado de la Escuela Normal de Victoria, donde, en 1945, obtuvo su título de Profesor Primario. Poco antes de ingresar a este establecimiento educacional comenzó a escribir poesía. Desde allí se fue trasladado a Talcahuano donde hizo sus primeras clases.

Fue uno de 10 hermanos, hijos del matrimonio compuesto por Tomás Muñoz, profesor primario y Rosa Lagos, dueña de casa.

A Punta Arenas se vino en 1948 desde el Puerto de San Vicente.

En una entrevista realizada por Mario Isidro Moreno el año 2015, el cronista se pregunta: debe haber sido un amor a primera vista el que tuvo el poeta con la Perla del Estrecho porque sus palabras escritas en uno de sus textos, lo dice así:

“Quienes aman a esta tierra no olvidan los elementos esenciales que la hacen imprescindible: la lejanía, el colorido, la soledad, el viento, la nieve. Punta Arenas florece así para aquellos que arribaron un día a sus orillas imantadas y se quedaron para siempre en estos lares que agradan al corazón de muchos”.

En esta tierra conoció a su esposa Eulalia Agüero Pleticosic, hija del director provincial de Educación. De esta unión nació su único hijo Marino Andrés Muñoz Agüero.

Epitafio

En la certeza de vivir en una tierra de clima inhóspito, en la cual se quedó para siempre, el poeta deja el más hermoso epitafio para esta, su tierra de adopción:

“El día que me muera, estoy pensando,/será un día de lluvia./El día menos rebelde que yo tenga./Desde el bosque traerán la madera con que sueño./Desde un bosque cercano donde el agua sigue su cristalino derrotero./Y unos árboles breves, como nidos, servirán de ataúd para mi cuerpo”.

Gran parte de la vida de Marino Muñoz Lagos estuvo ligada a La Prensa Austral y El Magallanes como columnista, tribunas periodísticas desde las cuales ha volcado su quehacer de escritor y crítico literario.

Durante su trayectoria recibió innumerables reconocimientos, entre ellos la distinción de Ciudadano Ilustre de la Región de Magallanes, el año 2007.