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Cónyuge de marino sancionado por caso de disputa de una mascota: “Mi esposo fue humillado y a mí me dijeron que con mi reclamo le había ‘cagado’ su carrera”

Por La Prensa Austral Jueves 11 de Febrero del 2016

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Durante primera jornada del juicio por vulneración de derechos laborales, en el Juzgado del Trabajo, el ex jefe
de la III Zona Naval, contralmirante (r) Felipe García-Huidobro, detalló las razones que tuvo en su momento
para castigar administrativemente al buzo del rompehielos Almirante Oscar Viel.

El cabo Fonseca inició un proceso judicial por supuesta vulneraciones laborales contra la Armada, al ser sancionado -según él-  injustamente por infracción al reglamento institucional, en el que se señala que los miembros de las filas deben mantener sus asuntos familiares bajo control y seguir los conductos regulares para solucionar conflictos internos.

El abogado demandante, Humberto Palamara, fue quien inició sus alegatos con la lectura de la transcripción de un diálogo que habría sostenido el cabo Fonseca con el capitán del navío donde prestaba servicios, donde el oficial naval le habría encarado que su esposa había incitado, a través de las redes sociales, a tomar represalias contra la familia que supuestamente se habría adueñado de su perra de raza Golden Retriever, de nombre “Bonita”, pese a que la familia aludida, aseguraba que el can en disputa se trataba de “Lola”, la mascota que habían perdido meses antes.

Diagnóstico médico

El primer testigo de la jornada en el Juzgado del Trabajo fue el médico psiquiatra Juan Vukosic, quien explicó que el cuadro depresivo que sufre el demandante, quien está bajo tratamiento médico y con licencia por lo mismo, fue detonado por la situación de estrés que ha enfrentado en su trabajo. “La situación se ha visto incrementada por la sensación del paciente de no haber podido defender a su familia, al verse forzado a declarar algo que no era verdad”, declaró.

Lo anterior, hace alusión a la misiva electrónica que el cabo Fonseca envió a los medios de comunicación, en la que reconocía públicamente que toda la situación se habría tratado de un mal entendido, y que el animal en disputa, no le pertenecía a su familia, sino que había sido una equivocación.

La esposa del funcionario, Soledad Vidal, también pasó por el banquillo de testigos, detallando la secuencia de hechos que llevaron a encontrar al animal en el patio del hogar de María Alejandra Rotter, esposa del jefe del Estado Mayor de la Tercera Zona Naval, capitán de navío, Lars Christiansen.

Explicó la testigo que ella reconoció al animal por unas marcas que le había hecho en las orejas, y que por todos los medios intentó lograr que se la devolvieran, acreditando con documentos la propiedad del can, no obstante, dichos diálogos se habrían roto cuando Christiansen habría hecho alusión a su calidad de superior jerárquico de su esposo, reaccionando la mujer de inmediato.

“Mi esposa es joven, no le va a cortar las manos y yo soy una profesional también, no me venga a amenazar (…) ahí fue que me dijo ‘¿sabe lo qué acaba de hacer?, le cagó la carrera a su marido’”, expuso ante la magistrado Claudia Ortiz.

Ex jefe de zona

Por la contraparte, actuando el Consejo de Defensa del Estado como defensa de la Armada, se llamó a declarar al oficial en retiro, ex jefe de la Tercera Zona Naval, contralmirante (r) Felipe García-Huidobro, quien detalló los pasos que siguió cuando tomó conocimiento de lo ocurrido.

El oficial (r) aseguró que previo a tomar una decisión, indagó paralelamente sobre lo ocurrido, recogiendo entre otro antecedentes que, previo a desatarse la polémica, la familia del cabo Fonseca había perdido una de sus mascotas, un perro Golden Retriever, el que fue atropellado y murió.

“Con ese antecedente, y haciendo una excepción a los protocolos, recibí en audiencia al cabo Fonseca, a quien le pregunté sobre esta situación, y me confesó en ese momento, que la perra no era de ellos”, aseguró bajo juramento García-Huidobro.

Con dicha información, el oficial tomó la decisión de sancionar al funcionario con la baja de la institución, no obstante, dicha medida disciplinaria no se ha ejecutado ya que desde entonces, el funcionario se mantiene con licencia médica.

El juicio laboral entró en receso ayer, y continuará el próximo 18 de febrero. De ser acogida la demanda, el funcionario debería ser reintegrado a su puesto de trabajo con su renta íntegra, pidiendo el abogado que se vele además por su bienestar laboral y psíquico.